
Un estudio realizado por la Universidad de Cambridge y que ha sido publicado en la revista Latin American Antiquity, sugiere una teoría sobre la relación que nuestros antepasados tenían con el medio ambiente: la civilización Nazca, que se desarrolló en la costa Sur de Perú y cuyos dibujos a gran escala hechos sobre el desierto son mundialmente conocidos, pudo haber desaparecido en parte porque infligió un gran daño al ecosistema en el que se desarrolló.
Un grupo de arqueólogos que ha estado estudiando los restos de esta civilización han establecido una secuencia de eventos inducidos por el hombre que podrían haber conducido al colapso de dicha civilización alrededor del año 500 antes de Cristo. Los Nazca deforestaron áreas cubiertas por bosques de árbol de huarango durante varias generaciones para cultivar maíz y algodón.
El árbol, no obstante, tenía un papel crucial en la supervivencia del ecosistema del desierto, pues aumentaba la fertilidad y humedad del suelo. A la larga, los Nazca talaron tantos árboles que el ecosistema ya no pudo recuperarse de su aridez. Fue entonces cuando se produjeron inundaciones similares a las que causa El Niño y, al no haber bosque que frenara el agua, las consecuencias fueron catastróficas.
El huarango es un árbol con gran capacidad de para fijar el nitrógeno y era una fuente importante de alimentos, forraje, madera y combustible para la población local, subraya David Beresford-Jones, uno de los investigadores del estudio.
De allí que la eliminación gradual de los bosques cruzaron el umbral ecológico y expusieron al el ecosistema en el que los Nazca vivían a los vientos del desierto y los efectos de las inundaciones de El Niño.
Vía | www.telegraph.co.uk
Fotografía | Warren H
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