
Cuando los ojos se cansan, protestan. Lo hacen poniéndose rojos, hinchados… Bien mirado, razones no les faltan: beber unas copas de más, dormir unas horas de menos, largas sesiones frente a las pantallas, someterlos a un ambiente cargado de humo o de cualquier otro tipo de contaminación. Todo ello son agresiones para estos órganos tan sensibles del cuerpo, que deben cuidarse con esmero y, a ser posible, con métodos naturales.
La naturaleza nos ofrece un sinfín de soluciones para recuperar una mirada fresca. Algunas de ellas son tan conocidas como las famosas rodajas de pepino sobre los párpados. Es tan sencillo como cortar dos rodajas, poner durante 15 minutos en los ojos y enjuagar posteriormente con agua fría.
Una variante de este truco es el membrillo. Aplicado también en rodajas, obtendrás los mismos resultados que con el pepino. Otra alternativa, en este caso contra las ojeras, son las rodajas de patata, que se aplican durante un cuarto de hora.
Mas soluciones: las bolsitas de té o manzanilla, que mantendremos previamente un par de horas en el congelador. Sus efectos también se aprecian en las ojeras, pero no conviene aplicar más de 3 ó 4 minutos.
Un método para combatir las bolsas bajo los ojos es aplicar una compresa de leche durante 10 minutos en cada ojo o pasarte un cubito de hielo en la zona. Y, si tu objetivo mostrar una cara radiante cada mañana, nada mejor que lavarla con agua fría o, de nuevo, pasárte un cubito de hielo por todo el rostro.
Por su poder para iluminar la mirada, el agua floral de aciano se utiliza deste tiempos inmemoriales para el cuidado de los ojos irritados. Para los mejores resultados, empapar algodón con este agua y dejarla actuar sobre los ojos durante 15 minutos.
Más información:
Vía | www.consoglobe.com
Fotografía | Immer Lebend
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