
Españoles, escuchad la llamada que WRAP (Waste and Resources Action Programme), el órgano de control de residuos del gobierno Británico, ha hecho a los ciudadanos: hay que dejar de comprar y desechar, y comenzar a alquilar. Asumiendo esta nueva costumbre, podría ayudar a Gran Bretaña –y a España, y a Europa- a cumplir con sus objetivos de reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero.
De acuerdo con un informe elaborado por el WRAP, señala que alrededor de un tercio de todos los productos que se desechan todavía se pueden utilizar. Si en vez de comprar se opta por el alquiler, menos productos se fabrican y, en consecuencia, menos son arrojados a los vertederos. Resultado general: reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero.
El estudio dice que 148 mil millones de libras esterlinas, del total de 732 mil millones que son gastados cada año en los hogares británicos, podría ser utilizado en servicios más que productos. Entre los productos que podrían ser alquilados en lugar de comprados están vajillas para ocasiones especiales, herramientas de jardinería, aparatos electrónicos, equipos de esquí, ropa, teléfonos y automóviles.
La investigación encontró que un mejor uso de los recursos, reduciendo los envases y fomentando el reciclaje -así como los cambios en el estilo de vida de los consumidores- podría recortar hasta 254 millones de toneladas de gases de efecto invernadero, 10% del objetivo del gobierno británico para los próximos diez años.
Sin embargo, esta propuesta tiene un punto clave en su contra: el económico. Alquilar, por ejemplo, un vestido, sale a la larga más caro que comprarlo.
Vía | www.telegraph.co.uk
Fotografía | Daniel Lobo
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