En Barcelona, cada día se ve más claro, se van diluyendo las posibilidades de lograr un acuerdo total en la COP15 de Copenhague. En esta última reunión preparatoria para tan trascendental cumbre, hoy se añadió leña al pesimismo: Artur Runge-Metzger, negociador jefe de la Comisión Europea, admitió que “probablemente no es alcanzable” un acuerdo jurídicamente vinculante sobre reducción de emisiones. ¿Por qué? Porque Estados Unidos no está listo para ofrecer cifras y objetivos concretos todavía.
Todo hace pensar, pues, que se va preparando el terreno (y a la opinión pública del mundo entero) ante el presumible fracaso de la cumbre sobre el clima de Copenhagen de dentro de un mes. Primero fue África la que boicoteó el inicio de la reunión en Barcelona, luego fue el Presidente de la Comisión Europea quien dio alas al pesimismo, y ahora es su negociador jefe el que, por lo bajini, en un pasillo, ha dejado entrever a los reporteros que la posibilidad de acuerdo se esfuma.
El motivo de tal fracaso, según Runge-Metzger, serían las “realidades políticas en Washington”. Es decir, que la Administración Obama no será capaz de lograr el visto bueno del Senado a la ley de recorte de emisiones antes de la COP15. De ahí las siguientes palabras del negociador europeo:
Era muy deseable tener los números de los EEUU encima de la mesa en Copenhague, sin duda.
Por todo ello, todavía “pueden ser necesarios tres o seis meses más”, una vez concluida la cumbre de Copenhague, para lograr un acuerdo jurídicamente vinculante con sanciones para quien lo incumpla. Entonces, ¿qué saldrá de la cumbre en la capital danesa? Pues ya en Barcelona se está viendo que la cosa se encamina hacia un acuerdo político o un marco de actuación en el que la reducción de emisiones quede fijada en un tenedor de dos cifras.
Según Runge-Metzger, ese texto tendría que incluir un calendario de puesta en marcha. Pero conociendo la historia, pues uno arquea las cejas escéptico: hace dos años, en la Cumbre de Bali, ya se decidió tener en Copenhague un acuerdo de reducción de emisiones que sustituya a Kioto en 2012. Y mira cómo estamos…
Vía | www.elpais.com
Fotografía | Foreign and Commonwealth Office
Comentario anterior