Si conoces a alguien en Oregón, quizás deberías ir enviándole cuanto antes un buen montón de colonias como regalo de Navidad. Y si es por correo urgente, mucho mejor. Las va a necesitar, porque el chinche apestoso podría invadir muy pronto las casas y los campos de este estado americano.
El invierno nos trae visitantes que no esperamos. Son insectos que vienen a hibernar bajo nuestras alfombras, suelos, en armarios, librerías… Aunque en esta ocasión, el chinche apestoso ha tenido un pregonero que ha anunciado su llegada a bombo y platillo. Así es, el Departamento de Agricultura de Oregon ha emitido una nota de prensa en la que afirma estar preocupado por la presencia de la plaga invasora de este insecto (Halyomorpha halys), que emite un olor insoportable cuando se le perturba.
La presencia de este chinche fue detectada por primera vez en Oregón en una casa en el barrio de Ladd Portland, en 2004, y los funcionarios estatales creen que estos bichejos, oriundos de tierras asiáticas, probablemente, llegaron a bordo de un contenedor de transporte.
Su presencia, según ha advertido este Departamento, supondrá pérdidas de una gran variedad de cultivos, sobre todo los que se encuentran en viveros, pues estos lugares les resultan más calentitos para pasar el invierno. Su objetivo serán las manzanas, peras, melocotones, cítricos, caquis, y los frijoles de soja, a los que dejará invendibles por las feas marcas que les hace.
Y, dentro de las casas, no es perjudicial para los seres humanos excepto porque, como su nombre indica, emite un malísimo olor. ¿Solución? Sellar la casa para que no entre. Porque, si se ve amenazado una vez dentro, si es aplastado o tragado por una aspiradora, por ejemplo, esparcirá su delicioso perfume, que emite a través de unas glándulas de olor localizadas sobre la superficie dorsal del abdomen y la parte inferior del tórax.
Vía | www.oregonlive.com
Fotografía | Tim Gage
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