
Vladimir Putin, Primer Ministro de Rusia, ha advertido a las compañías petroleras de su país que serán multadas si no cumplen los objetivos de reducción de la quema de gas en 2012. Rusia es el país productor de energía más grande del mundo, pero también uno de los que más gas quema. La quema del gas que es muy difícil o caro de extraer de los yacimientos petrolíferos emite dióxido de carbono a la atmósfera.
Para evitar las multas, importantes compañías petroleras como Rosneft, Lukoil y TNK-BP, están invirtiendo cientos de millones de euros para cumplir con el objetivo, impuesto por el gobierno, de incrementar la utilización asociada al gas en 95% para 2012. Así, las razones detrás de estas exigencias del Primer Ministro parecen ser más económicas que medioambientales.
En Rusia se queman alrededor de 20 millones de metros cúbicos de gas cada año, o aproximadamente un tercio del total extraído en los campos petrolíferos del país. Algunos expertos califican al país como el principal quemador de gas del mundo. De entre todas las compañías petroleras rusas, el mejor desempeño en términos de quema de gas lo tiene Surgutneftegaz, que utiliza prácticamente todo el gas extraído de sus yacimientos petrolíferos de Siberia.
Lukoil, la empresa petrolera privada más grande del país, actualmente utiliza cerca de 80% del gas asociado en sus yacimientos de Siberia occidental.
Rosneft, controlada por el Estado, parece estar atrasado respecto de sus tres principales competidores. Los últimos datos disponibles señalan una tasa de utilización de 60%.
Vía | www.reuters.com
Fotografía | Vmenkov
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