El misterio que siempre ha rodeado la desaparición del ciervo gigante da paso a una explicación muy poco glamourosa: según un nuevo estudio, el puro y simple hambre podría haber acabado con una de las especies de ciervos más grandes que han existido.
El ciervo gigante (Megaloceros giganteus), también conocido como el ciervo gigante irlandés, o alce irlandés, se extinguió de pronto, hace unos 10.600 años, pero nunca se supo por qué desapareció de la faz del planeta. Ahora, un estudio de sus dientes está dando respuestas que sugieren que el cambio climático lo acabó matando de hambre.
Aquél fue un cambio climático que hizo su hábitat más frío y más seco, mermando el número de plantas y, como consecuencia, provocando la muerte de este tipo de ciervo, según se publica en la revista Palaeogeography, Palaeoclimatology, Palaeoecology.
En palabras de Kendra Chritz, responsable del estudio realizado en el University College (UCD) y en el Museo Nacional de Irlanda:
Sería muy difícil para los ciervos jóvenes a hacer frente a todos los cambios provocados por la Edad de Hielo. Es por eso que ha habido muchas ideas sobre por qué se extinguió el animal: las ideas iniciales van desde el diluvio bíblico descrito por el Génesis, a la idea de que los seres humanos habían acabado con ellos.Sin embargo, el registro arqueológico sugiere que la gente no llegó a Irlanda hasta después de la última Edad de Hielo, después de la mayoría de los ciervos gigantes habían desaparecido.
Otra idea popular que también surgió fue que la enorme cornamenta del venado, que se extiende hasta 3,6 metros, creció desproporcionadamente debido a la selección sexual: las hembras se aparearon con machos con cuernos más grandes y, finalmente, la cornamenta se hizo tan difícil de manejar que los ciervos perecieron. (Traducción libre)
Pero Chritz opina que estas explicaciones son simplistas, pues se trataba de una población masiva y próspera, con una desparición repentina. Por contra, ella analiza el esmalte de los dientes fosilizados un ejemplar, y descubriendo que el ecosistema en el que vivía el ciervo se destacó por la sequía, menos vegetales y un descenso de la temperatura.
Estos cambios, siguiendo su explicación, resultaron nefastos para los ciervos jóvenes:
Sería difícil para los ciervos jóvenes hacer frente a estos cambios provocados por la Edad de Hielo, así como satisacer las demandas energéticas de sus cuerpos en crecimiento. Además, tuvieron la desgracia de encontrarse en una isla, sin poder escapar a tierras más cálidas. (Traducción libre)
Vía | news.bbc.co.uk
Fotografía | Pavel Riha
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