
Las tecnologías de la información (TIC), y ello incluye material informático, telefonía y equipos audiovisuales, suelen fabricarse con productos contaminantes. Precisamente por ello es importante hacer gestos ecológicos que reduzcan su impacto en el medio ambiente.
La actitud ecológica con los aparatos electrónicos es fundamental para reducir su impacto en el entorno. Así que ahí van los siguientes 7 gestos ecológicos, ordenados de mayor a menor importancia. Empecemos con el primero: Utilizar los equipos el mayor tiempo posible. Las razones son varias, como que la mayoría de la contaminación de los equipos electrónicos se produce en las fases de manufactura, venta y reciclaje. Además, retrasamos el momento en el que acaban convertidos en residuos tóxicos.
Así, pues, la consigna es utilizar el mayor tiempo posible el ordenador, el teléfono, la televisión, etc. Pero siempre llegará el momento del adiós. Y el reciclaje es el segundo de los gestos ecológicos a tener en cuenta. No sólo conviene hacerlo por la naturaleza, sino por nosostros mismos, pues lo que nos llevamos a la boca puede contener tóxicos procedentes de sus componentes, como plástico, plomo, cadmio, cromo o mercurio, dentro de la cadena alimentaria.
Una tercera idea: Comprar equipos usados, que podemos adquirir también reacondicionados para ajustarlos mejor a nuestras necesidades. Además de ahorrar dinero, evitamos comprar uno nuevo y, otra vez, aplazamos el momento de reciclarlo.
En caso de no adquirirlo de segunda mano, se aconseja elegir un diseño ecológico, prefiriendo los fabricados con materiales verdes.
Y, ya en pleno funcionamiento, un quinto consejo es acostumbrarse a desconectar los aparatos. Desconecte los aparatos eléctricos, y nos referimos a cortar el paso de la electricidad, bien desenchufando, bien apagándolos mediante el interruptor de las regletas.
Otra solución, si ha de permanecer encendido, es utilizar el modo de espera, y en este caso hablamos de ordenadores. Ello nos permitirá reanudar la tarea con un sólo click, manteniendo los programas informáticos encendidos.
Y, por último, especialmente dañina para el medio ambiente es la impresión de documentos. Aquí se aconseja ser comedido, es decir, imprimir sólo lo estrictamente necesario, y en modo borrador si es posible. El gasto de tinta y electricidad no es la razón principal, sino el consumo de papel: su fabricación precisa diez veces más energía y genera más contaminación que la fase de impresión.
Vía | www.greenit.fr
Fotografía | cvander
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