
Cada casa es distinta, y también su ubicación, Por eso, conseguir pureza ambiental en los espacios interiores a menudo es una cuestión difícil. Lo que sí podemos es seguir algunos pequeños consejos para minimizar la polución doméstica y mejorar notablemente la calidad del aire.
Una primera cosa a tener en cuenta: buena parte del polvo del hogar entra por el aire, por lo que ventilaremos las estancias pero lo haremos de forma breve (diez minutos diarios son suficientes). Con ello no sólo lograremos renovar el ambiente doméstico, sino también descontaminarlo.
Pero, aún vigilando la entrada de polvo, un aire limpio exige pasar regularmente la aspiradora. Aspirar es el mejor modo de quitar el polvo, pero no olvidemos el adecuado cambio de las bolsas de filtro. O, todavía más ecológico, pasemos una aspiradora que no las necesita.
Si no aspiras con frecuencia, puedes utilizar este truco: pon foulards para los sofás, renovándolos a menudo, y evita las alfombras y tapizados.
Una vez tenemos la casa aireada y limpia -mejor con productos verdes- podemos poner la guinda al pastel aprovechando el poder de la naturaleza. Me refiero, como habrás adivinado, a colocar algunas plantas, sobre todo en las estancias donde haya aparatos electrónicos.
Resulta útil tener en funcionamiento un filtro de aire, pero corremos el riesgo de despilfarrar energía. Aunque siempre podemos recurrir a soluciones intermedias, como el estiloso Andrea.
No ayudará a lograr nuestro objetivo si tenemos la casa pintada con pinturas tóxicas, o construida con materiales de acabados de paredes que emanan sustancias químicas perjudiciales para la salud.
Del mismo modo, hay que huir de muebles con barnices tóxicos, de alfombras difíciles de limpiar o de cualquier elemento decorativo que acumule demasiado polvo.
Una séptima sugerencia: no caminar por casa con los zapatos de calle para evitar más polvo, suciedad y, quizás, enfermedades transmisibles a humanos y mascotas.
Por supuesto, fumar en el interior de las casas impide un buen ambiente, por más que sigamos el resto de los consejos. a pies juntillas.
También es convenienteponer fundas en el colchón y las almohadas para proteger contra los ácaros del polvo.
Y, por último, hay que erradicar el moho. Si encuentras moho en la cocina o el baño, lugares donde más frecuentemente aparecen, es porque tienes una ventilación inadecuada y/o excesiva humedad. Se impone, entonces, acabar con las causas que lo provocaron, y eliminar el exsitente con una buena desinfección y una limpieza posterior.
Vía | www.re-nest.com
Fotografía | SarkShots
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