
En una conferencia de la Comisión Económica para Europa de Naciones Unidas celebrada en Ginebra, Suiza, a la que asistieron dirigentes y ejecutivos del sector energético europeo, se alertó que la crisis económica mundial que atravesamos está poniendo en jaque inversiones en el sector de la energía que son clave para enfrentar el aumento futuro de la demanda y el necesario cambio hacia energías más limpias.
Los magnates del gas, el petróleo y la generación eléctrica reconocieron que estaban retrasando y recortando las inversiones previstas debido a la falta de créditos financieros disponibles, el desplome económico y los volátiles precios del petróleo y el gas.
El que no llora no mama, dicen. Y los más ricos, mira por dónde, también lloran. Lo que piden es “capital fresco”. Pero no se engañen, que el ecologismo no es lo que les mueve: el dinero lo quieren para renovar y expandir infraestructuras ligadas a la capacidad productiva y a oleoductos. Bueno, además, añaden, también para recortar emisiones de gases de efecto invernadero y para pasarse a fuentes energéticas alternativas más costosas, según ellos.
Lo que es innegable, datos en mano, es que la demanda energética global no para de crecer. Según un informe de la Agencia Internacional de la Energía publicado la semana pasada, se estima que, para 2030, la demanda energética crecerá en más del 40%.
¿Qué hacer para satisfacerla? La opción fácil, es obvio, es seguir quemando los tan contaminantes hidrocarburos. Pero ante el previsible endurecimiento de las leyes en todo el mundo para frenar el cambio climático, la idea de invertir en centrales baratas con grandes emisiones de CO2 podría ser, según Stefan Ulreich, ejecutivo del grupo alemán E.ON, una mala idea:
Es una solución barata ahora pero tal vez una solución cara en el futuro. Las inversiones equivocadas también pueden convertirse en una amenaza para la seguridad energética. (Traducción libre)
Según el mismo Ulreich, el coste de invertir en fuentes de energía alternativas es en la actualidad tres veces mayor por kilowatio que las tecnologías con las que se dispone a día de hoy (y con las leyes de hoy, también, claro).
Vía | www.google.com/hostednews/afp
Fotografía | brianforbes37
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