
El atún de tu sushi podría provenir de una especie en peligro de extinción. Lo denuncia Jacob Lowenstein, licenciado afiliado al Museo Americano de Historia Natural en Nueva York y a la Universidad de Columbia, tras haber analizado genéticamente el atún servido en 30 restaurantes de Nueva York y uno de Colorado. El estudio ha sido publicado en en el periódico PLoS ONE.
En concreto, estamos hablando de tres especies de atún de aleta azul, todas ellas de gran tamaño y muy codiciadas por los pescadores. El problema es que la sobrepesca las ha llevado al borde de la extinción en pocos años. Tanto es así, que en la reunión de marzo próximo de la Convención sobre Comercio Internacional de Especies Amenazadas deberá decidirse si se aplica una prohibición total sobre el comercio de estas especies de atún.
¿Cómo descubrió Lowenstein que en un tercio de los restaurantes analizados se servía atún de aleta azul? Pues gracias a una técnica que en inglés llaman DNA barcoding y que en castellano no sé muy bien como traducir (¿algo así como codificación genética, o código de barras genético?). Básicamente, consiste en tomar un marcador genético particular de una muestra para identificarlo.
Más hallazgos: casi la mitad de los restaurantes analizados no informaban en su menú qué tipo de atún vendían. El atún que prevalece es el de la variedad bigeye (casi la mitad de las muestras). De entre los que servían la variedad de atún de aleta azul, la especie amenazada que nos ocupa, resultó que en sólo 8 de las 22 muestras se identificaba como tal en el menú.
El detective genético que ha puesto al descubierto esta situación, Jacob Lowenstein, critica asimismo que la legislación federal estadounidense, que califica todas las 8 especies de atún bajo la misma denominación genérica de tuna (en inglés, atún), dificulta mucho al consumidor conocer a ciencia cierta qué especie está comiendo.
Vía | news.yahoo.com
Fotografía | avlxyz
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