Aunque esta noticia rezuma naturaleza y vida por los cuatro costados, no tiene la difusión que quizás merece. Una razón más que justificada para que encuentre aquí espacio y protagonismo. Sin más esperas, echémosla a volar: El Parc Natural de la Marjal de Pego-Oliva (Comunidad Valenciana) ha acogido un proyecto de radioseguimiento del carricerín real, un ave de pequeño tamaño en peligro de extinción.
El carricerín real, del que no quedan más de mil ejemplares en toda España, está calificada como especie amenazada por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). Y, precisamente en el lugar que concentra el 30% de estos pajaritos se ha puesto en marcha un proyecto que consiste en marcar 11 ejemplares con radio emisores, con el fin de obtener datos para el estudio de esta especie.
La iniciativa, que tendrá una duración de aproximadamente un mes, se incluye en el proyecto de Seguimiento de Paseifomes Palustres en el Parc Natural de la Marjal de Pego-Oliva, dirigido por científicos de la Universitat de Valencia y de la Universidad Politécnica de Valencia.
Como ave reproductora, el carricerín real se encuentra en muy pocos humedales, y en número pequeño, además de tratarse de una especie de poblaciones escasas. Concretamente, la Marjal de Pego-Oliva es clave en su conservación, ya que su población es la mayor de la península ibérica, sólo superada por la del Parque Natural de S’Albufera de Mallorca, la mayor de España.
El radioseguimiento de las aves es un proceso que requiere su captura primero mediante redes japonesas, la posterior toma de los datos biométricos de los ejemplares seleccionados y la colocación, finalmente de los emisores en la zona dorsal de las aves. ¿El resultado? Los aparatos quedan sujetos mediante un arnés, sin interferir en la vida ni el comportamiento de los animales.
Al acabar el periodo de duración del estudio, se vuelve a capturar a los animales marcados para poder retirarles los emisores.
Vía | www.gva.es
Fotografía | www.gva.es
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