¡Ay, cómo nos preocupa el dinero que nos robará el cambio climático! ¡Ahí sí, ahí nos han dao! Parece que nos asusta menos el fin del mundo que lo que puedan costar las inundaciones que traerá el deshielo. Sí, hablo de la repercusión mediática que tuvo a principios de semana el estudio que hablaba de pérdidas billonarias por las inundaciones de las grandes ciudades costeras tras la fusión del hielo en el 2050. “El deshielo podría costar hasta diez crisis financieras”, dijo a Le Monde la responsable de energía y clima de WWF France, ong responsable del informe, junto con Allianz.
Lo cierto es que la cifra es como para echarse las manos a la cabeza: hasta 18.840 millones de euros podrían costar las inundaciones, según el estudio recien publicado por WWF y Allianz. Pero conozcamos pormenores de esta situación a través de los expertos, como Elise Buckle, encargada del departamento de energía y clima del WWF galo.
Buckle explica que las pérdidas billonarias significan cosas tan preocupantes como el aumento del nivel del mar de medio metro para el año 2050, y toda la retahila de consecuencias que ello conllevará. Es decir, bienes expuestos a inundaciones, tornados, y otras delicias que traerán desastres climáticos, sembrando la destrucción en 136 ciudades portuarias del mundo entero.
¿Y el gasto? No sé si la cifra de 18.000 millones de euros te dice algo, quizás sea demasiado elevada para hacerse una idea, pero para entender de la gravedad del asunto basta con saber que la actual crisis financiera ha costado mucho menos. En palabras de Buckle:
Mucho se ha hablado de la crisis financiera y del rescate de los bancos, que cuestan 3. 000 millones de dólares. Pues bien, aquí hablamos de 28.000 mil millones de dólares. Así que hablamos de casi diez veces lo que ha costado a la crisis financiera. La idea del informe era atraer la atención de los políticos, y también la de los inversores, pues el coste del calentamiento global será mucho más importante que la crisis financiera. (Traducción libre)
En la entrevista, la experta concreta cuáles serán las ciudades más afectadas de entre las 136 que cita el informe. Su respuesta es clara. Viene a decir que todo lo que les pase a las grandes ciudades resulta simbólico para el mundo, pero en general las ciudades más cercanas al nivel del mar son las más amenazadas. Cita las asiáticas como especialmente vulnerables:
Este es el caso, por ejemplo, de Bangladesh o de otras ciudades de la India, donde gran cantidad de personas abandonaron el campo, antes de acurrucarse en los barrios pobres cerca de la costa. Estas personas tienen muy poca capacidad para adaptarse, para moverse, para poder hacer frente en caso de crecida de las aguas, de los desastres naturales. (Traducción libre)
El informe se centra en la ciudad de Nueva York, a la que se le diagnostica un latigazo más duro que el del 11 de septiembre. También por estar cargada de simbolismo y eficacia mediática, el estudio profundiza en cuáles serían los efectos del calentamiento global. Así lo explica Elise Buckle:
La idea era mostrar que en una ciudad como Nueva York, el calentamiento global podría tener consecuencias devastadoras, mucho más que el 11 de septiembre, por ejemplo. Nos interesamos en Baltimore, Boston, Nueva York, Filadelfia y Providencia. Si hay un aumento en el nivel del mar de tan sólo 0,65 m en 2050, el costo estimado de pérdidas en estas cuatro ciudades será de entre 1.300 y 7.400 millones de dólares. Es cierto que la crisis económica es difícil en este momento para el presidente Obama, y se le hace problemático participar en la solución del clima. A muy corto plazo es muy difícil vivir, pero los riesgos de desastre a largo plazo serán mucho más graves.
Pero que no cunda el pánico. Esta experta en clima finaliza la entrevista con un mensaje de esperanza, dejando bien claro que nada se nos dará sin trabajárnoslo:
Buscamos soluciones complicadas, tales como el secuestro del carbono para las plantas, pero la naturaleza nos ofrece también soluciones mucho más fáciles. Debe invertirse mucho más en algunos eco-sistemas que pueden servir como protección natural.
Si no se hace nada, se cree que nos va a costar alrededor de 20% del PIB mundial. Es una lección para la humanidad pensar en cómo construir las ciudades del mañana para que estén mejor integradas en su entorno natural.(Traducción libre)
Vía | www.lemonde.fr
Fotografía | nomad_sw18
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