¿Te imaginas matar el hambre dándole de bocados a un trozo de algodón? No, pero no hablamos del que se vende en las ferias, ni tampoco en las farmacias. Hablamos del que pronto podría venderse en los supermercados, porque un investigador de Texas ha diseñado de algodón comestible que podría alimentar a millones de personas.
Por lo visto, la cosa no sería tan rara, porque las semillas de algodón están llenas de proteínas, pero una toxina que produce las plantas (gosipol) puede dañar el hígado y el corazón. Para consumirlo sin peligro, necesitaríamos tener cuatro estómagos para descomponer su veneno, como hace el ganado cuando lo ingiere.
Sin embargo, el peligro de comer algodón podría tener los días contados. Al menos, para los partidarios de los cultivos transgénicos. Es más, las estanterías del super podrían llenarse pronto con panes, galletas, aceites, mayonesas, batidos o barritas de algodón. Incluso, yendo más allá, podrían vender carne de pollo o cerdo, por ejemplo, alimentados con algodón. Que esto ocurra en los próximos años depende del éxito de experimentos como el del doctor Keerti Rathore de la Texas A & M University, y su asistente de laboratorio, LeeAnn Campbell, que cosechan algodón no tóxico.
Pero, ¿cómo lo han conseguido? Ellos explican que han utilizado la ingeniería genética “para silenciar el gen que le dice a la semilla para que el gosipol”. De este modo, las nuevas semillas pueden ser ingeridas por los seres humanos y otros animales como pollos, cerdos.
Puestos a inventar, las palomitas de maiz podrían ver amenazado su reinado frente a la pantalla por unas originales palomitas de algodón. Por si ya estás imaginándolas, te voy a ayudar a hacerlo dándote un dato fundamental: su sabor. Según los científicos, el núcleo del algodón sabe a nuez y éste puede ser tostado y salado. Pero, además de estas divertidas ideas, sobre las que planea el fantasma de lo transgénico, el algodón podría hacer algo tan serio como acabar con el hambre en el mundo. Así lo creen los investigadores, quienes apuntan que la cantidad de algodón ya ha crecido en todo el mundo contiene proteínas suficientes para alimentar a 500 millones de personas por año. En palabras de Rathore:
El algodón se cultiva principalmente en los países en desarrollo y los pequeños agricultores podrían beneficiarse enormemente de esta nueva variedad, ya que podrían utilizar las fibras de algodón para los textiles y las semillas de algodón para la alimentación. En alrededor del 22 por ciento de proteínas, semilla de algodón podría mejorar la alimentación de las personas desnutridas. (Traducción libre)
El gran logro de Rathore es reducir la toxina sólo en las semillas, pero protegiendo la planta al desarrollarse, con lo que los insectos y las enfermedades no pueden aprovechar la falta del tóxico para acabar con ella. Su debilidad frente a las plagas y enfermedades fue, precisamente, el problema de los primeros experimentos que lograron producir plantas de algodón libres de gosipol, en la década de los cincuenta.
Vía | www.dailymail.co.uk
Fotografía | Flydime
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