
El crecimiento de la población, el retroceso de los glaciares y la disminución de las lluvias, han creado un cóctel desastroso para La Paz, la capital de Bolivia. El agua escasea tanto que el gobernador de la región está incluso considerando mudar a parte de la población de la ciudad hacia otras zonas de Bolivia. Algunos grupos ecologistas dicen que al menos un cuarto de la población de la ciudad no tiene acceso al agua.
Y es que gran parte del suministro de agua de la ciudad viene de los glaciares, los cuales han sentido la la afluencia de decenas de miles de personas a sus adyacencias. Pero otro factor es el aumento de la temperatura, más rápido en los Andes que la media mundial, y su efecto en los nevados picos que dominan el horizonte. Los investigadores dicen que los glaciares están en retroceso dramático en las regiones tropicales de los Andes.
Cuando la tasa de deshielo es más rápida que la de acumulación de nieve, los glaciares pierden masa y no se produce un flujo constante de agua. En 2005, el glaciólogo Edson Ramírez, de la Universidad de San Andrés de La Paz, predijo que el glaciar Chacaltaya desaparecería en 2015. Hoy ya no existe. En el vídeo a continuación, elaborado por Naciones Unidas, se presenta con detalle la situación de los Andes bolivianos. Las montañas, antes cubiertas por nieve, ahora sólo muestran una cara árida y pedregosa debido al derretimiento de los glaciares.
Vía | news.bbc.co.uk
Fotografía | K _ Thomas
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