
Se acabó el hechizo: las Galápagos se han convertido en calabaza. Según los científicos, las islas encantadas, nombre con el que se conoce turísticamente a este archipiélago, ya han sido transformadas por el efecto invernadero y la actividad humana. Ahora empiezan a conocerse por ser ejemplo mundial de la mala influencia que puede sufrir cualquier lugar expuesto a la sobrepesca y impacto climatico.
Si en posts anteriores hablábamos de unas islas amenzadas, en este podemos decir, más bien, que la amenaza se ha cumplido. Según un nuevo informe publicado en la revista Global Change Biology, una serie de acontecimientos, incluido el fenómeno El Niño, en 1982, la sobrepesca y la aparición de los erizos -que destruyen los corales- ha alterado los ecosistemas marinos de las islas. Además, al menos 45 especies típicas de estas islas han desaparecido o están en peligro de extinción.
¿Qué significa esto? Todos estos cambios indican que el futuro cambio climático impulsado por la actividad humana tiene y tendrá un gran impacto sobre la fauna de las islas. Y esto cobra importancia especial tratándose de las Islas Galápagos, famosas por su gran cantidad de especies endémicas y por haber propiciado los estudios de Charles Darwin sobre la teoría de la evolución.
Por lo visto, a estas islas les está encomendado dar grandes lecciones a la humanidad. Tras ser clave la teoría de la evolución, “ahora nos enseña, como ningún otro lugar de la Tierra, acerca de la repercusiones de gran alcance del cambio climático sobre los ecosistemas oceánicos”, dice Les Kaufmann, profesor de la Universidad de Boston (EEUU).
El informe contiene las conclusiones de una reunión científica convocada por el Ministerio del Ambiente del Ecuador, el Parque Nacional Galápagos y los grupos de vida silvestre, incluyendo Conservation International y el WWF, para analizar y emitir un diagnóstico sobre la vulnerabilidad de las islas al cambio climático.
En él se encontró que las islas tienen todavía que recuperarse del evento climático El Niño, que provocó condiciones climáticas anormales, con la consecuencia de destruir arrecifes de coral. Una situación delicada que la sobrepesca ha acabado de estropear, alterando mortalmente el equilibrio de aquél hábitat.
Las especies amenazadas, que en su mayoría no se encuentran en ninguna otra parte,son 45 tipos de mamíferos, 6 de aves, 5 de reptiles, 6 de peces, 1 de equinodermos, 7 corales, y 9 de las algas pardas algas rojas. El pinzón de manglar, especie estudiada por Charles Darwin, está entre ellas.
Vía | news.bbc.co.uk
Fotografía | tibchris
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