
Sólo emite vapor de agua y se desliza en silencio a través de los viejos canales de Amsterdam. Es tan sólo un barco más en la ciudad, otra embarcación de la flota que entretiene a los turistas, pero a su vez es un barco único. El Nemo H2, que puede transportar a unas 87 personas, es la primera nave de su tipo diseñada específicamente para funcionar con hidrógeno y oxígeno, sin producir gases contaminantes.
En una ciudad como Amsterdam, dónde las embarcaciones realizan un promedio de 125 viajes por día, esto es un asunto importante, según afirma el director del proyecto, Alexander Overdiep.
Desde la primavera del próximo año, los visitantes tendrán la opción de un viaje Crucero libre de CO2, tan sólo por un euro adicional al precio de los viajes convencionales. Además, este euro extra se destinará a nuevas investigaciones sobre tecnología para la reducción de emisiones de carbono.
Las nuevas embarcaciones tienen que repostar en una estación de hidrógeno una vez al día, mientras que los barcos normales sólo necesitan una carga de combustible una vez por semana. A pesar de no ser tan eficientes en materia de rendimiento, son una buena iniciativa puesta en marcha por la compañía turística Lovers.
Los desarrolladores del proyecto, que ha costado tres millones de euros y fue parcialmente financiado por el gobierno, han dicho que los costos disminuirán a medida que más embarcaciones entren en funcionamiento.
Vía | abcnews.go.com
Fotografía | taver
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