
La bióloga del Instituto Smithsonian Mary Hagedorn es pionera en la aplicación de las técnicas de fertilización humana a los corales. Ha invertido los últimos años desarrollando el proceso de criopreservación de esperma de coral, huevos, embriones y pólipos, el origen de los arrecifes. Su laboratorio de Hawai es el único en el mundo dedicado a la criopreservación del coral.
Desde allí intenta crear archivos congelados de tejido vivo antes de que los corales Elkhorn y Staghorn desaparezcan. Para la criopreservación, Hagedorn expone el tejido a un anticongelante, el cual expulsa el agua de la células a través de la osmosis y preveniene así la formación de cristales de hielo.
Una vez hecho esto, puede congelar de forma segura las células en nitrógeno líquido a una temperatura de menos 189 grados Celsius. Tales temperatures suspenden toda vida cellular y hacen posible almacenar el material genético indefinidamente. Más adelante, Hagedorn puede descongelar el tejido de coral, fertilizar los huevos y criar colonias de corales, las cuales pueden ser usadas para restaurar arrecifes de coral.
Desde 1980, la población de los dos corales que construyen los arrecifes del Caribe ha decrecido más de 90%. En 2008, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza los añadió a su lista de especies en peligro.
Así que las técnicas de Hagedorn son una suerte de seguro de vida, pues permitirían recuperar barreras coralinas en el medio salvaje a partir de la población cutiva en zoológicos y acuarios.
Vía | www.theday.com
Fotografía | lazslo
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