
Investigadores alemanes han descubierto que las personas que están expuestas al ruido de los reactores de los aviones tienen un riesgo significativamente mayor de sufrir accidentes cerebrovasculares, hipertensión arterial y enfermedades cardíacas que quienes no están expuestas. Según el estudio inédito, encargado por la Agencia Federal de Medio Ambiente de Alemania, los hombres que están expuestos al ruido de los reactores tienen un riesgo 69% mayor de ser hospitalizados por enfermedad cardiovascular.
Por su parte, las mujeres que viven en zonas bajo la trayectoria de los vuelos registran una tasa 93% más alta de hospitalización por problemas cardiovasculares, en comparación con sus homólogas en las zonas residenciales no expuestas a tanto ruido. El estudio encontró que las mujeres que están expuestas al ruido de los reactores (de alrededor de 60 decibelios) durante el día tienen 172% más probabilidades de sufrir un derrame cerebral.
El informe, que se publicará en enero, se basa sobre el análisis de los datos de las aseguradoras de salud pública que fueron extraídos de encuestas aplicadas a más de un millón de alemanes con 40 años y más, que viven cerca del aeropuerto que sirve a las ciudades de Colonia y Bonn Airport en Alemania occidental. Eberhard Greiser, profesor emérito de epidemiología en la Universidad de Bremen, resume así los hallazgos: vivir cerca de un aeropuerto es nocivo para la salud.
En un estudio independiente encargado por las autoridades locales de Bonn, Greiser descubrió que las mujeres que viven cerca del aeropuerto de Colonia-Bonn Airport tienen un riesgo mayor de desarrollar cáncer de mama y leucemia.
Su investigación encontró que las mujeres que están expuestas a los 60 decibeles de ruido de los reactores durante la noche tienen el doble de probabilidades de contraer cáncer de mama.
Vía | www.time.com
Fotografía | Emrank
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