Señores viajeros, bienvenidos a la provincia de Cádiz, situada en el sur de la península ibérica y conocida por sus viñedos, sus vinos, sus caballos, su flamenco, su museo del reloj, su historia, sus playas …y su espectacular emisión de gases de efecto invernadero, que al año supera la cifra de 20 millones de toneladas de CO2.
Sí, queridos turistas virtuales, estamos en un lugar que hará sus delicias con sus 3.200 horas de sol al año y una temperatura media anual de 17.6 grados centígrados. Pero este clima moderado, que en verano ya regala una caló que no se pué aguantá, pronto podría alcanzar máximas históricas si Copenhagen no lo impide, y también gracias a la aportación de la provincia al calentamiento global.
Fuera bromas, la cosa está chunga. Según denuncia Ecologistas en acción, mientras en Copenhaguen se buscan soluciones drásticas para impedir el temido efecto invernadero, Cádiz emite más de ocho millones de toneladas al año de CO2, de las que más de seis millones corresponden al Campo de Gibraltar, a lo que había que sumar las emisiones del “gigantesco parque automovilístico privado”. En total, la provincia emite un tercio del CO2 que se produce en Andalucía ( 67 millones de toneladas).
Ecologistas en acción arremete contra los responsables políticos, “los mismos que dicen estar trabajando para luchar contra el cambio climático“, critican en la nota de prensa. De acuerdo con los datos que maneja la ong, desde 1990 han aumentado un 50% las emisiones de gases de efecto invernadero, muy por encima del 15% máximo que permitía el “ya permisivo” Protocolo de Kioto.
Para esta ong, el Plan Andaluz de Acción por el Clima es la madre del cordero, un conjunto de compromisos vacíos de contenido que propició el incremento de las emisiones contaminantes:.
En vez de fomentar el ahorro energético y el fomento de las energías renovables, Andalucía, y muy en particular Cádiz, ha vivido estos últimos años una invasión de centrales térmicas que según la Junta de Andalucía y los Ayuntamientos en los que se han localizado, no contaminan. En vez de fomentar políticas de movilidad sostenible, con planes urbanísticos que minimicen la necesidad de desplazamientos y fomenten la peatonalización, el uso de la bicicleta y el transporte público, se ha dedicado la mayor parte de la inversión pública a construir autopistas y variantes, primando el vehículo privado como rey indiscutible del transporte.
Ecologistas en Acción exige del gobierno andaluz la adopción de medidas reales y eficaces de reducción de gases de efecto invernadero, con compromisos firmes y verificables, que afecten tanto a grandes instalaciones industriales, como a los sectores de urbanismo y transporte, de forma que alcancemos resultados que puedan hacer frente al mayor desafío actual ambiental de la humanidad: el cambio climático.
Vía | www.ecologistasenaccion.org
Fotografía | guitarraNalon
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