
De acuerdo con el Servicio de Pesca y Vida Salvaje de Estados Unidos, actualmente 51,3 millones de ciudadanos estadounidenses son observadores de aves. Para ellos, el Conteo Navideño de Aves de Audubon (Audubon Christmas Bird Count o CBC), que ha comenzado el 14 de diciembre y finalizará el 5 de enero, es uno de los eventos más importantes del año. Desde Alaska hasta la Antártica, decenas de miles de voluntarios recogen información sobre las aves que engrosará los registros que se crearon hace 110 años.
Estos datos, cuya recolección general lleva el nombre de Ciencia Ciudadana (Citizen Science), son utilizados por los científicos para entender mejor cómo las aves y el medio ambiente evolucionan en América del Norte. A través de la observación de las aves desde sus propios jardines, y de los registros que llevan de esta observación, los ciudadanos contribuyen a determinar las rutas de las especies y la salud de sus poblaciones.
En consecuencia, permite identificar qué aves necesitan mayor protección y cuáles han experimentado un crecimiento en su población. Uno de los casos ejemplares de la importancia del CBC es el del águila calva, símbolo de Estados Unidos, cuya reaparición fue documentada a través del conteo navideño.
La prestigiosa revista Nature publicó un editorial calificando al CBC como un “modelo” para la ciencia ciudadana. El año pasado, The Economist lo describió como una espléndida tradición de 109 años.
La precisión de las observaciones es garantizada con la integración de nuevos participantes a un grupo que incluye al menos un observador de aves con experiencia. Los voluntarios siguen rutas determinadas a través de 24 kilómetros a la redonda.
Vía | www.examiner.com
Fotografía | Eddie Callaway
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