Las olas de frío nos dejan tiritando, y cuando pasan, vuelven a hacerlo las facturas de la calefacción. Poner al máximo climatizadores o radiadores no es la mejor solución contra el frío extremo, pues derrochamos energía y dinero. ¿Lo mejor? Saber crear confort térmico.
Cuando el frío alcanza temperaturas muy bajas, lo más importante no es tanto conseguir un ambiente caldeado, sino lograr confort térmico. A ser posible, además, ahorrando energía. Este triple objetivo es el que, desde Francia, nos propone la Agencia de Medio Ambiente y Gestión de la Energía (Ademe). Sus sencillos consejos pueden servirnos para que las temperaturas bajas no sean tan insufribles.
Según Ademe, los inviernos crudos hay que combatirlos limitando el consumo de energía sin pasar frío. Vaya por delante que una casa bien aislada permite ahorrar energía, pero a veces esto no es suficiente para conseguir una temperatura agradable, por lo que siempre conviene tomar buena nota de estos sabios consejos. Uno de ellos aconseja regular el termostato de forma precisa. Para ello, antes hay que saber cuántos grados son necesarios para cada espacio y en cada momento. Por ejemplo, entre 18 y 19º bastan para no sentir ni frío ni calor en una casa. Aunque podemos afinar más, y programar esta temperatura en una sala de estar pero bajarla a 16º en las habitaciones. ¿Resultado? No pasaremos frío y ahorraremos energía, a razón de un 7% por cada grado que bajemos.
También hay que tener presente una serie de indicaciones, de sentido común. En caso de ausentarnos de casa, Ademe recomienda reducir la calefacción.
Un error común es aumentar la potencia de la calefacción hasta el máximo nada más encenderla, algo que “no es necesario porque no va a calentar la habitación más rápidamente”, recuerda Ademe.
Más consejos: mantener en buen estado las calderas (supone un ahorro energético en torno al 10%), limitar el uso de otros aparatos eléctricos, como el lavavajillas o la secadora, y evitar las vías de escape del calor cerrando cortinas, persianas, puertas… pero sin olvidar ventilar la casa unos minutos diarios, durante las horas más calurosas.
Vía | www.futura-sciences.com
Fotografía | Eryn.b
Comentario anterior