
En el Valle de Panoche, un remoto valle al Oeste del Estado estadounidense de California, la compañía Solargen Energy se propone construir lo que sería la mayor granja solar del mundo: 1,2 millones de paneles solares repartidos en un área aproximadamente del tamaño de 3.500 campos de fútbol. Pero hay quienes sostienen que el plan de cubrir esta tierra, que normalmente es árioda pero en primavera parece una campiña inglesa, con semejante extensión de paneles solares, inflingiría un daño enorme a un paisaje único y a su vida silvestre.
Las ventajas empresariales e incluso medioambientales de construir la granja solar en el valle son claras. Se sitúa a 20 millas del pueblo más cercano, recibe 90% de la intensidad solar del desierto de Mojave y ya hay líneas de transmisión así, que no habría necesidad de construir nuevas líneas eléctricas, costosas y controvertidas. Cinco familias propietarias de ranchos ubicados en el valle ya han firmado opciones de venta por 18 mil acres.
Si la granja solar finalmente se construyese, podría producir 420 megavatios de electricidad para 315 mil hogares. Pero en las últimas semanas, también los habitantes del Valle de Santa Clara, Monterey Peninsula y y algunos grupos de la sección de Fresno de la Sociedad Audubon se han opuesto al proyecto, y una de sus mayores preocupaciones es el tamaño.
En el valle de Panocha habitan varias especies en peligro de extinción, incluyendo el zorro de San Joaquín, el lagarto leopardo de nariz roma y la rata canguro gigante. Además, se estima que 130 especies de aves han sido observadas en el valle, incluyendo el águila calva, el águila real y el halcón de la pradera.
Otras dos propuestas de construcción de granjas solares en California y Arizona también se enfrentan a la oposición de activistas del medio ambiente.
Vía | www.mercurynews.com
Fotografía | Mark
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