Tras el fiasco de Copenhagen, he aquí un nuevo intento para salvar el planeta: El presidente boliviano, Evo Morales, anuncia la Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Climático y los derechos de la Madre Tierra, que se celebrará del 20 al 22 de abril próximos en Cochabamba.
Todavía se desconoce quiénes acudirán a esta cumbre alternativa, pero las puertas están abiertas. Morales ha convocado a líderes mundiales, científicos y ong’s a esta reunión, que tendrá lugar siete meses antes de la próxima conferencia de la ONU sobre el cambio climático, que se celebrará en México, del 29 de noviembre al 10 de diciembre de 2010.
¿Pero, entonces, para qué otra conferencia sobre el mismo tema? Probablemente, por aquello de la desconfianza de los países menos desarrollados hacia los ricos, sin olvidar el populismo que se gasta el mandatario boliviano.
Recordemos el descontento de Bolivia y otras naciones pobres en la cita danesa del pasado mes de diciembre, pues son la antesala y razón de esta cumbre alternativa. Según anunció Morales en rueda de prensa, ésta ha sido convocada porque es necesario “analizar las causas estructurales y proponer medidas de fondo en armonía con la naturaleza”. Y, para ello, el mandatario invitó a los “movimientos sociales del mundo, científicos y gobernantes” a asistir a la cita, después del “fracaso de la cita danesa”.
El objetivo de la cumbre alternativa será discutir y acordar un proyecto de declaración universal de los derechos de la Madre Tierra, de cara a la próxima reunión mexicana.
Fiel a sí mismo, Evo Morales echó las culpas al capitalismo de ser el principal causante del cambio climático, como ya lo denunció en la Cumbre de Copenhaguen. Apasionado, como es él, también dijo que, a su juicio, la reunión de Cochabamba debe lograr un referendo mundial y crear un Tribunal de Justicia Climática, ambas demandas que también realizó en Dinamarca.
Vía | www.nytimes.com
Fotografía | Emijrp/Commons/es/16
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