
En plena resaca navideña, y con las rebajas al rojo vivo, la conclusión de este informe nos cae como una bofetada. Según un estudio del renombrado Instituto Worldwatch, formado por expertos medioambientales, el consumismo actual es inviable. Su conclusión es clara, y a muchos no va a gustarles nada de nada: hay que cambiar radicalmente nuestra forma de vida si queremos sobrevivir al cambio climático.
Este nuevo informe dice que Occidente ha de abandonar el consumismo por una cuestión de pura supervivencia. Y esto, traducido, exige una mentalidad nueva: reciclar más, comprar menos, olvidarse de tomar aviones con frecuencia, renunciar a determinados modelos de coches, potenciar la energía renovable …y un largo etcétera de cosas, costumbres y actividades propias de la vida moderna.
Se trata de una severa advertencia que el Instituto Worldwatch realiza a través del informe titulado Estado Mundial de 2010, y en el que se presenta un plan para cambiar nuestro modo de vida.
Sostenibilidad es la palabra mágica alrededor de la que gira la propuesta del Insituto Worldwatch:
Evitar la caída de la civilización humana requiere una transformación completa de los patrones culturales dominantes. Esta transformación requiere rechazar el consumismo … y establecer en su lugar un nuevo marco cultural centrado en la sostenibilidad.
Los hábitos fuertemente establecidos - donde y cómo vive la gente, lo que comen etc.- todos ellos tendrán que ser modificados y en muchos casos simplificados o reducirse al mínimo … Desde la perspectiva de la Tierra, el modo de vida americano y europeo simplemente no es viable. (Traducción libre)
El ganador del Nobel y experto en microcréditos Muhammad Yunus, escribió el prefacio del informe. Según Yunus, este documento es un llamamiento a “uno de los cambios culturales más grandes imaginables: desde la cultura del consumismo a la cultura de la sostenibilidad”.
En suma: sin el apoyo de los millones de consumidores frenéticos de Occidente y del resto del mundo, no hay política que pueda hacer nada contra el cambio climático. Tiene su lógica, sobre todo si pensamos que los recursos materiales van usándose a un ritmo imparable, lo que supone diezmar los ecosistemas y verter miles de millones de toneladas de gases que calientan la atmósfera.
¿La solución? No hay vuelta de hoja: volver a formas de vida más básicas. A este respecto, el informe recomienda cosas como el préstamo de libros y juguetes, el transporte público, cultivar alimentos en comunidad o fabricar productos que duren más y puedan reciclarse.
Vía | www.independent.co.uk
Fotografía | tumsdebad
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