Esta es una de esas noticias que aparecen una y otra vez, levantando esperanzas en conservacionistas y biólogos marinos, que luego se van al garete. Según The New York Times, funcionarios europeos están ejerciendo una presión cada vez mayor para lograr una prohibición internacional de la pesca comercial del atún rojo, una especie amenazada cuya precaria situación especialmente en el Mediterráneo ya hemos comentado aquí.
Me pregunto si entre esos funcionarios a los que hace referencia el diario estadounidense se cuentan algunos españoles, porque la última vez que la prohibición se propuso España no estuvo muy por la labor de apoyarla. Y es que hay que balancear los intereses económicos de la industria pesquera del Mar Mediterráneo, los intereses gastronómicos de Japón (principal destino del atún rojo pescado por estos lares), y el destino de una especie a la que muchos conservacionistas le auguran una pronta extinción.
A ver si el gobierno español, que recordemos preside la Unión Europea en este momento, sigue el ejemplo del Ministro de Ecología de Francia, quien declaró ayer que la especie está en problemas y una prohibición es la medida más poderosa posible. En julio del año pasado, el principado de Mónaco propuso que el atún rojo fuera incluido como especie amenazada bajo la Convención sobre Comercio Internacional de Especies Amenazadas de la Fauna y Flora Salvaje.
Ese mismo mes, el ministro para el medio marino y natural del Reino Unido declaró que boicotearía a la cadena de restaurantes de comida japonesa Nobu mientras el atún rojo continuase en su menú. La mayoría de los países europeos ya se han alineado con Mónaco, así que ahora hay que esperar el movimiento de España.
La proposición de Mónaco será evaluada oficialmente cuando los países firmantes de la Convención se reúnan el próximo mes en Doha, Qatar. De ser aprobada la inclusión de la especie, estaría bajo la misma protección que, por ejemplo, los osos panda.
Vía | www.nytimes.com
Fotografía | J Driskell
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