
Tailandia ha sufrido una colosal plaga de insectos en sus campos de arroz. Miles de millones de bichos se han lanzado a devorarlos como consecuencia del uso excesivo de fertilizantes, pesticidas, y de otras malas prácticas agrícolas, según advierte el International Rice Research Institute (IRRI).
Este país asiático es el mayor exportador de arroz del mundo, pero como siga en este plan podría dejar de serlo, ha venido a decir el IRRI sobre el uso excesivo de productos químicos en los cultivos, reduciéndose la producción en más de un 30 por ciento en muchas de sus principales zonas.
Según predicen los expertos, la mayoría de los campos de arroz, más de 1 millón de hectáreas, sufrirán pérdidas importantes en la producción de arroz, lo que supondrá la caída de la exportación y pérdidas millonarias de dólares en divisas.
Después del rapapolvo, el IRRImira al futuro y habla de prevención y se dirige así a los agricultores:
Para prevenir los brotes, tenemos que restaurar el medio ambiente natural y la biodiversidad para evitar estas plagas. Para lograr esto, los agricultores tendrán que utilizar los plaguicidas de forma más estratégica y adoptar los principios de ingeniería ecológica.
También es imprescindible que los agricultores apliquen técnicas de gestión de plagas como el cultivo de plantas entre los arrozales, que atraen a arañas, grillos y parasitoides.
Tampoco es conveniente aplicar fertilizantes en exceso porque, fertilizados, los cultivos tienden a promover el crecimiento de plagas, y al usar plaguicidas para combatir las orugas, no podemos beneficiarnos de su necesaria presencia. (Traducción libre)
¿Por qué este uso desmedido de fertilizantes y plaguicidas? El año pasado, los precios del arroz se dispararon y ello motivó a los agricultores a cultivar arroz tailandés continuamente, usando más productos químicos para proteger su cosecha. El resultado, finalmente, ha sido el contrario del deseado.
Vía | www.earthtimes.org
Fotografía | echiner1
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