
El cambio climático reseca más de la cuenta unos lugares o hace todo lo contrario en otros, dandoles ración extra de nieve. Pero la cosa no acaba aquí, porque además de hacernos sufrir estos extremos, existe una relación entre la sequía y aumento de nevadas, asegura un estudio.
De acuerdo con este reciente estudio, el aumento de las nevadas en la Antártida está relacionado con la terrible sequía que viene padeciendo el sur-oeste de Australia Occidental, ambos fenómenos provocados por la acción del ser humano.
Tas van Ommen, científico de la División Australiana Antártica sostiene que ello es consecuencia de que hay un modelo de circulación atmosférica que mueve el aire caliente y húmedo desde el mar de Tasmania, cerca de Nueva Zelanda, al este de la Antártida. Es decir, un viento frío y seco se dirigiría a Australia, mientras el aire húmedo y cálido llegaría a la zona antártica.
Este patrón hace que haya un mayor flujo de recirculación de aire seco y frío de la Antártida hasta el sur de Australia Occidental. En palabras de Van Ommen:
Entonces, lo que ha ocurrido es que estamos impulsando cada vez más aire hacia el sur de la región del Mar de Tasmania en la Antártida y, al mismo tiempo, el mismo modelo está impulsando aire frío y seco al norte de Australia Occidental.
Este aire frío y seco interfiere con las lluvias normales de invierno, y creemos que ésta es la causa de al menos una parte de la sequía. (Traducción libre)
Para llegar a estas conclusiones, Van Ommen ha analizado un núcleo de hielo de 750 años de antigüedad, en Law Dome la Antártida oriental y los resultados de su investigación se publican en la revista Nature Geoscience.
Analizando este núclero de hielo, el glaciólogo observó una “sorprendente” disminución de un 15-20% en las precipitaciones de invierno en el sudoeste de Australia Occidental, y también desde la década de 1960, se ha dado un aumento del 10% en las nevadas en Law Dome.
Vía | www.sciencealert.com.au
Fotografía | riomanso
Fotografía | ferminet
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