
Sería genial que la ciencia pudiera prevenir los desastres naturales. Nos conformaríamos con que lo hubiera hecho más de lo que lo hace, en Haití se lo agradecerían especialmente. Pero no nos hagamos ilusiones porque, en estas lides, la ciencia tiene verdaderas dificultades para dar en la diana. Sus pronósticos son generales, orientativos, y nada buenos para este siglo: según un estudio publicado en la revista Science, la mayor temperatura de los mares provocará que los huracanes que barrerán la cuenca atlántica este siglo sean más escasos, pero con mayor poder destructivo.
Disponer de medios fiables para predecir huracanes y terremotos todavía es un reto para la ciencia, incapaz de prevenir a las poblaciones, tal y como ocurrió en Haití. Precisamente, a tan castigada isla pueden sobrevenirle más desgracias, esta vez relacionadas con los ciclones tropicales.
Según anuncia una comisión de la Organización Meteorológica Mundial formada por 10 expertos en huracanes y cambio climático, la temporada de huracanes de este año en la cuenca atlántica será más activa y se espera la formación de entre 11 y 16 tormentas y de 6 a 8 huracanes. ¿Lo más próximo? La temporada de lluvias que se avecina a partir de abril preocupa a las ongs que trabajan en Haití.
Los científicos todavía no saben si la tendencia que anuncian se ha iniciado, no encuentran pruebas, pero se espera que estos ciclones tropicales -llamados huracanes en el Atlántico y tifones en otros lugares- incrementen su fuerza entre un 2% y un 11% (velocidad del viento), aunque habrá entre un 6% y un 34% menos huracanes.
De acuerdo con el informe, estos violentos huracanes castigarán con especial fuerza a la región occidental del Atlántico, donde se encuentran Haití y la República Dominicana, las Bahamas y la costa sudoriental de EEUU.
Vía | news.yahoo.com
Fotografía | flynnwynn
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