
Si antes hablábamos de cómo ahorrar agua haciendo un uso responsable de la cisterna del retrete, hoy toca recordar cuán importante es, también, no derrochar el agua de la ducha o del lavabo.
De entrada hay que decir que vivimos en una sociedad excesivamente higiénica que abusa del agua y sobre todo del jabón dañando, así, el planeta, pero también dañándonos la piel (ya hablaremos de ello en el futuro). Dicho esto, y en el bienentendido que una de las primeras medidas para ahorrar agua sería recortar la higiene innecesaria (ojo, la innecesaria nada más), podemos dejar de tirar algunos litros inútilmente (hasta doce por minuto) si cerramos el grifo al cepillarnos los dientes (que, por cierto, no se tienen que lavar llenando el cepillo hasta el tope de pasta como en los anuncios, sino con sólo un poquito) o durante el afeitado (se puede llenar la pila un poquito y va igual de bien).
Otra cosa, el lavabo no es una radio… no, no me he vuelto loca. Mucha gente deja correr el agua del grifo (o tira de la cadena) antes de ir al baño, para no ser oído mientras hace sus necesidades. De acuerdo, a todos nos da vergüenza que nos oigan, pero a mí me daría más vergüenza que me oyeran despilfarrar el agua, sinceramente.
Si el apuro os puede, siempre podéis recurrir a Oto Hime, “La princesa del sonido” (en la foto siguiente), un aparatito que comercializa desde hace más de una década la empresa japonesa Toto.

En cuanto al uso de la ducha (y he dicho ducha, nada de bañera), lo primero sería, ya lo he mencionado, ducharse un poco menos a menudo (al menos para aquellos que se duchan un par de veces al día) y no lavarse la cabeza cada vez. No dejar correr el agua mientras nos estemos enjabonando y no ducharse con agua demasiado caliente (de hecho, sería mejor más bien fresquita), son también consejos fundamentales para conseguir una ducha energéticamente más eficiente.
Yo, que soy muy friolera y, me confieso, no consigo seguir durante mucho tiempo las dos últimas recomendaciones, he optado por unirme al grupo de Facebook “Ahorra agua, dúchate con alguien” y mira, quien sabe, igual después de la ducha hay tiempo para otras cosas… siempre en clave ecológica, claro está.
Fotografía | Yosoyjulito
Fotografía | Chris 73
ines.palou
22 ene 2009 - 21:09 - #1Otra cosa que se puede hacer para ahorrar agua es poner en todos los grifos de la casa y ducha oxigenadores, de tal manera que el agua se mezcla con el oxígeno dándote la sensación de que cae un gran chorro pero en realidad el caudal se disminuye y así se consigue evitar un despilfarror innecesario.
BertaECO
22 ene 2009 - 23:32 - #2¡Y tanto! Me consta, además, que algunos ayuntamientos los repartían gratuitamente (como también una especie de peso para que no se llene tanto la cisterna).
A ver si encuentro cómo se pueden conseguir los oxigenadorres y os cuelgo un link aquí mismo.
¡Gracias, Inés!
Oreto
23 ene 2009 - 00:00 - #3Muy buenos consejos, aunque el del agua fresquita de la ducha no sé si podré hasta junio. Espero impaciente el de la higiene excesiva y, es solamente una idea, el uso excesivo de colonia y desodorante.
BertaECO
23 ene 2009 - 00:15 - #4jejeje, lo del agua freca es complicado, sí.
El de la higiene excesiva vendrá pronto, lo prometo. Apunto lo del exceso de colonia y te remito al post que habla sobre el mineral de alumbe (que creo que ya leiste): http://www.ecologiablog.com/post/149/mineral-de-alumbre-desodorante-ecologico-y-natural
maria angelica
21 ago 2009 - 19:23 - #5increible las ideas para ahorrar agua, el otro dia vi un lavamanos comunicado con elestanque del wc … gra idea no?