
La sequía, que comenzó el otoño pasado, todavía azota una gran franja del sudoeste de China y está afectando a más de 50 millones de personas. La combinación de la disminución de las precipitaciones y unas temperaturas inusualmente altas, factores señalados por la agencia oficial de noticias Xinhua, han alimentado esta situación. Más de 16 millones de personas tienen dificultades para acceder a agua potable.
Algunas áreas han recibido 90% menos precipitaciones de las que normalmente hay en este momento del año. Las pérdidas económicas ascienden a 19 mil millones de yuanes, unos dos mil millones de euros. Las regiones más afectadas son Sichuan, Guizhou, Yunnan, la municipalidad de Chongqing y Guangxi, la provincia por la que transcurre el río Li, cuyo cauce disminuido ilustra este post.
La zona no experimentará precipitaciones significativas durante al menos los próximos 10 días, de acuerdo con un informe meteorológico citado por Reuters. La sequía es la peor de Yunnan en seis décadas y ha afectado 85% de las tierras agrícolas de la provincia.
Sin embargo, de acuerdo con People Daily, las estaciones meteorológicas de las provincias de Yunnan y Guizhou pronostican que antes de mayo no habrá precipitaciones efectivas y generalizadas.
A la sequía se une la pérdida de calidad del suelo en el país a causa de la sobreexplotación, la contaminación y el uso indiscriminado de fertilizantes. Han Jun, experto en políticas rurales del centro de Investigación para el Desarrollo del Consejo de Estado de China, ha advertido que el país podría enfrentar problemas para alimentar a los más de 300 millones de personas que migrarán del campo a la ciudad en los próximos 30 años.
Vía | www.reuters.com
Fotografía | Andrew Turner
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