
Comtek, una empresa británica dedicada al mantenimiento y reparación de aparatos electrónicos, ha lanzado una petición al gobierno de su país para que se elimine el impuesto sobre el valor añadido (el IVA) de su actividad. El objetivo: hacer más atractivo para empresas y particulares el reparar sus equipos en lugar de reemplazarlos, reduciendo así tanto la basura electrónica o e-waste como las emisiones de gases de efecto invernadero.
Es un hecho innegable, incontestable: reparar equipos electrónicos como computadoras o impresoras es mucho mejor para el planeta que fabricar y comprar nuevos. Lo que pasa es que a menudo es más cara la reparación que la compra de uno nuevo, algo que ilustra muy bien el documental “Historia de las Cosas“. Así que faltaban los incentivos: eliminar impuestos podría ser uno.
Según eWeek Europe, una medida de este tipo revitalizaría una industria de capa caída en el Primer Mundo (no así en el Tercer Mundo, donde casi todo se repara y tiene más de una vida) y ayudaría a muchos países a acercarse a los objetivos de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero propuestos. Eso sí, sería de esperar fiera resistencia por parte de los fabricantes… Así lo explica el CEO de Comtek, Askar Sheibani:
Hay montones de productos cuya vida podría ser prorrogada varias veces, pero es un choque entre el cliente y el fabricante, que quiere vender y fabricar tanto como sea posible. Las medidas sobre tecnologías verdes del gobierno se han centrado hasta ahora en apoyar nuevas tecnologías “eco-friendly”, como los coches eléctricos y nuevos hardware que usen menos electricidad, y han perdido la oportunidad para el mantenimiento y la reparación, ya sea por la falta de conocimiento de los ministros o por la presión de los fabricantes. (Traducción libre)
Según Catalina McGregor, la Agencia de las Naciones Unidas UIT, para la que trabaja, está en la actualidad perfilando un complejo modelo de medición de CO2 para conocer y cuantificar el ahorro energético que supone reparar en lugar de comprar de nuevo. Tal modelo debería estar disponible para 2011.
Para jugar con cifras bien ilustrativas, vean acá un ejemplo aplicable a cualquier aparato electrónico: alrededor de un 50-70% de la energía consumida por un ordenador portátil ocurre durante la fase de fabricación, no durante su uso. Aparte, claro, está el problema de la basura electrónica…
Por todo ello, desde acá deseamos que la petición de Comtek al gobierno británico tenga éxito y que sirva como granito de arena para regresar a la cultura del reparar y para acabar, de una vez por todas, con la obsolescencia planificada (es decir, cuando se fabrican productos con “fecha de caducidad”, con una vida útil limitada).
Vía | www.treehugger.com
Fotografía | blakespot