
Tras definir qué es agua virtual, seguimos con más conceptos básicos: ¿qué es la huella ecológica? Es una herramienta métrica que mide el impacto y sostenibilidad de nuestra forma de vivir, producir y consumir sobre el planeta en hectáreas. Es el resultado de comparar los recursos naturales consumidos más los residuos generados cada año, con la capacidad de la Tierra de absorver estos residuos y generar nuevos recursos. Creada en 1990 por Mathis Wackernagel y William Rees de la Universidad de British Columbia, la noción de huella ecológica se ha convertido en un indicador clave de sostenibilidad, y es hoy ampliamente usada por científicos, gobiernos, instituciones y empresas.
Lo mejor de este instrumento de medida es que hace comprensible e intuitiva la situación dramática en la que estamos. Por ejemplo: desde 1980 la demanda anual de recursos de la Humanidad supera lo que el planeta puede regenerar. En la actualidad, el planeta necesita un año y cuatro meses para regenerar los recursos que consumimos en un año. Si todos viviéramos como estadounidenses, necesitaríamos 5 planetas para mantener ese tren de vida. En cambio, si todos viviéramos como un habitante de Burkina Faso, sólo necesitaríamos una décima parte de planeta. ¿Qué os parece?
El quid de la cuestión es calcular las hectáreas de territorio bioproductivo que son necesarios para generar lo que consumimos y asimilar lo que desechamos (como persona, hogar, ciudad, país o Humanidad, da igual). ¿Qué se tiene en cuenta? Cuántas hectáreas usamos para construir viviendas y centros de trabajo más las infraestructuras, las que necesitamos para alimentar al ganado y a nosotros, las requeridas para obtener pescado y, finalmente, cuántas hectáreas de bosque hace falta para asumir todo el CO2 que generamos.
En total la Tierra dispone de 51.000 millones de hectáreas. Pero eso incluye zonas no productivas como el fondo del océano, desiertos, los Polos y cimas estériles de cadenas montañas. Con lo que el espacio bioproductivo real se reduce a 12.000 millones de hectáreas. Haciendo una sencilla división entre los algo más de 6.500 millones de personas que somos en la actualidad, nos sale a 1′8 hectáreas por cabeza. ¿Cuál es la media hoy a nivel global de demanda? 2′23 hectáreas, ergo, consumimos y desechamos más de lo que el planeta genera y asume.
¿Sabéis cuál es la huella ecológica del belga Steven Vrommer, mr. low impact man? 1,6 hectáreas, rozando el larguero. ¿La de un español? 5′7, triplicamos lo que nos debería tocar. ¿Un norteamericano? Uf, madre mía, 9′7 hectáreas… Si el planeta no revienta es gracias a que el Sur, con países superpoblados como India cuyos habitantes necesitan sólo 0′9 hectáreas anuales para satisfacer su demanda, no han tomado el carril rápido hacia el futuro. Aún.
Bueno, os dejo un par de videos sobre el tema. El primero es del co-creador del concepto de huella ecológica (ecological footprint, en inglés), el señor Mathis Wackernagel, que lo explica muy bien. No estaba disponible con subtítulos, se siente. Por cierto, si queréis calcular vuestra huella ecológica, comparar países, y demás, os remito a su interesantísima web: footprintnetwork.org.
Este otro video hace parte de una serie sobre el decrecimiento, un movimiento del que os hablaré en breve. En concreto, id al minuto 4:00 del mismo. El economista francés Serge Latouche, una de las mentes pensantes que hay detrás del decrecimiento, explica de forma llana y ejemplar qué es la huella ecológica, con subtítulos en castellano. Ahí va:
Vía | wikipedia.org
Vía | www.footprintnetwork.org
Fotografía | andy 5322
alexico
04 jun 2010 - 23:32 - #1loos adio