
Ron Hoskins, vecino casi octogenario del pueblo inglés de Swindon, ha pasado los últimos 18 años buscando una especie de abeja que sea resistente a un parásito señalado como culpable de la muerte de miles de millones de estos insectos en el mundo. Como informa The Guardian, esta semana Hoskins ha anunciado que ha conseguido crear a esta superabeja.
El ácaro varroa, forético obligado de la especies de abejas Apis mellifera y Apis cerana que absorbe la hemolinfa de los insectos disminuyendo su masa corporal, ha matado a miles de millones de abejas en el Reino Unido desde 1992 y ha sido vinculado con el desorden de colapso de la colmena que ha matado a otros tantos miles de millones en Estados Unidos.
La abeja de Hoskins, de acuerdo con su criador, remueve al fastidioso ácaro de las otras abejas en una suerte de trabajo de peluquería. Sin embargo, harán falta años de investigación y cría hasta que esta especie, bautizada por Hoskins como abeja Swindon, esté disponible para la compra. Mientras, en otras partes del mundo, hay quienes también buscan una abeja más resistente.
En el inclemente desierto del Sahara viven unas abejas que han despertado la curiosidad de los científicos, pues han logrado mantenerse aisladas durante cinco mil años de cualquier otra población de abejas del mundo.
En el Reino Unido, una estadística de la British Beekeepers Association -asociación que vigila el desarrollo de estos insectos- sugiere que una de cada tres colonias del Reino Unido no sobrevivieron al invierno de 2008. En el sudeste de Francia, una de las regiones más importantes de producción de miel del país, los apicultores dicen que la población de abejas ha disminuido 50% en las últimas dos décadas.
Vía | www.guardian.co.uk
Fotografía | Lauren Tucker