
El estrés psicológico nunca fue amigo de nuestro corazón, pero ahora conocemos un dato más al respecto. Según una nueva investigación, las mujeres que trabajan bajo presión tienen un 40 por ciento más de riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares.
De acuerdo con el estudio, llevado a cabo por el Hospital de Brigham (Estados Unidos), las féminas con este perfil son más vulnerables que las que tienen menor tensión laboral a padecer patologías coronarias, como ataques al corazón o la necesidad de procedimientos para abrir las arterias bloqueadas.
La incertidumbre laboral o el miedo a perder el trabajo también afectan a la hipertensión, mayor colesterol o un exceso de peso corporal. Sin embargo, no ésta no pudo asociarse con los ataques cardiacos, ictus, procedimientos cardiacos invasivos o muerte cardiovascular, de acuedo con los resultados de la investigación, dados a conocer en las sesiones científicas de la Asociación Americana del Corazón, celebradas en Chicago.
¿Pero, qué se consideró exactamente tensión laboral? El estudio lo definió como un trabajo exigente pero poco creativo, y sin capacidad de poder tomar decisiones o de demostrar las habilidades personales.
Así, el estrés laboral ha de ser considerado como “un factor más que influye en la salud general de la persona, pudiendo afectar de forma postiva o negativa”, concluye Michelle A. Albert, responsable del estudio, que analizó esta cuestión en 17.415 mujeres, con una media de edad de 57 años.
La investigación también descubrió que sus efectos se observan a largo plazo. De hecho, el 40 por ciento de las mujeres del estudio que declararon tener un trabajo exigente y rutinario sufrieron ataques cardiacos, ictus isquémicos, cirugía de bypass de la arteria coronaria o angioplastia y mortalidad.
Vía | www.dailymail.co.uk
Fotografía | eflon