
Los biocarburantes contaminan igual o más, y son más perjudiciales para la salud, que los combustibles fósiles derivados del petróleo como la gasolina. Por lo menos, así sucede con los biocombustibles de primera generación que, además, están en entredicho por contribuir al alza de los precios del maíz y a la crisis alimentaria global. Así lo certifica un estudio de la Proceedings of the National Academy of Sciences de EEUU.
Basándose en el cálculo de los contaminantes emitidos a lo largo de todo el ciclo de producción y combustión, se comparó el impacto medioambiental de la gasolina convencional con tres tipos de etanol de primera generación (a partir del maíz), y con cuatro tipos de etanol de celulosa de segunda generación (proveniente de cáscaras y restos orgánicos). Resultado: por la combinación de las emisiones de CO2 derivadas del cambio de uso de la tierra, del uso de fertilizantes para aumentar la producción y del amoníaco para descomponer las fibras vegetales, y del procesado industrial, el etanol de maíz de primera generación se lleva el premio al más perjudicial para la salud y para el planeta.
En concreto, dependiendo de la tecnología empleada, el etanol de primera generación es entre una y 1′7 veces más contaminante que la gasolina. Pero, afortunadamente, el de segunda generación emite sólo entre un 25% y un 45% del CO2 respecto a la gasolina. La ventaja de los biofueles de segunda generación es que no usan tierra destinada a producir comida para consumo humano, con lo que no están sujetos a la especulación ni a la posibilidad de repercutir negativamente en los precios de los cereales. Usan, en cambio, celulosa extraída de material de rechazo agrícola o forestal.
Este estudio pone pues en duda supuestos avances en el sector, nos reafirma con datos de eficiencia en nuestra posición crítica respecto al impacto que los cultivos para etanol tienen en los ecosistemas del mundo, nos pone en guardia ante intentos de publicidad engañosa, y nos deja a la espera de nuevas noticias esperanzadoras respecto a los biocombustibles de segunda generación.
Vía | www.businessgreen.com
Fotografía | Kables
tecnomilton
24 nov 2010 - 07:20 - #1¿que habra pasado con la tecnologia del hidrogeno como combustible?, el “bio” deberia ser vetado mundialmente
valjean
24 nov 2010 - 16:22 - #2Pues que es muy cara, porque el hidrógeno hay que mantenerlo muy frío y eso, claro, requiere de mucha energía.
El mal llamado bio (deberíamos usar la palabra agro, puesto que bio tiene una connotación de “vida” que lleva a engaño) pues estoy de acuerdo contigo de que se debería prohibir. Por lo menos, los agrocombustibles de primera generación. Los de segunda y tercera, que no compiten con los alimentos al ser producidos de celulosa de residuos orgánicos, me parecen más aceptables.