
Investigadores del Servicio Geológico de Estados Unidos colocaron un collar con GPS a una hembra de oso polar con el objetivo de seguir sus movimientos durante dos meses. Un registrador de temperatura implantado bajo su piel registraba cuándo y por cuánto tiempo estaba en el agua. Así se pudo saber que estuvo nadando durante nueve días consecutivos y cubrió una distancia de 687 kilómetros.
A mí estas noticias no me gusta leerlas porque, en vez de verlas como la hazaña de un animal increíblemente fuerte, las veo como una señal más del terrible efecto que el derretimiento de los hielos árticos está teniendo en los animales que en ellos habitan. En su épica búsqueda de una placa de hielo en la que descansar, esta osa perdió 22% de su grasa corporal y a su cría, que no pudo resistir el desgaste energético.
Los osos polares son animales marinos pero no cazan mientras nadan en mar abierto. Cazan su principal presa, la foca, en el helado Océano Ártico, apoyándose siempre en las placas de hielo en las que no sólo descansan sino que esperan a que sus presas asomen para entonces atraparlas. Pero cada vez hay menos placas en las que esperar o descansar. Cada vez deben nadar más. El vídeo que os dejo a continuación, elaborado por el Natural Resources Defense Council, es tan sólo una de las muchas evidencias de lo terrible de esta situación.
Vía | news.bbc.co.uk
Fotografía | Mila Zinkova
unfalloenmatrix
26 ene 2011 - 02:47 - #1Opino lo mismo, estas noticias son malos indicadores :S
oscar giovanni
22 mar 2011 - 23:53 - #2en verdad da lastima de la osa . por culpa de nosotros (los humanos) estamos poniendo la vida en extincion