
La iluminación de nuestras ciudades parece que está cambiando: la empresa LH Ecotech planea instalar 3 farolas sobre un puente que funcionarán aprovechando la fuerza del río Finn que pasa por debajo. Gracias a una turbina de 100w, la “hidro luz” o “hydro light” convertirá Ballybofey, un pueblo del condado de Donegal en Irlanda, en el primer pueblo irlandés con farolas hidroeléctricas.
Cada unidad costará 3.000 euros. El tipo de bombilla no podía ser otra que LEDs, claro, éstos de 30 watios. Además, para la eventualidad de bajadas en el caudal del río, se le instalará a las farolas un panel solar para asegurar que puedan funcionar todo el año.
Que nadie se crea que esto es el no-va-a-más, eh. Ya os contamos cómo en los 90, y con bastante menos de 3.000 euros, en otros pueblos de Europa tuvieron que apañárselas para tener iluminación limpia. De todas formas, por lo menos en este caso, parece que no hay gato encerrado, no como el caso de los arbolitos a pedales barceloneses.
Vía | www.irishtimes.com
Fotografía | mugley