Publicado el 01 ago 2012 por Me
0 Comentarios de los lectoresRita Miljo ha muerto en un incendio que ha destruido gran parte de la sede del Centro de Rehabilitación Animal y Educación fundado por ella en 1989 en la provincia de Limpopo, Sudáfrica, cerca del Parque Nacional Kruger. También ha muerto Bobby, el primer babuino que rescató, en 1980, y que la había acompañado desde entonces.
Rita Neumann, su apellido de soltera, nació en Alemania en 1931. Llegó a Sudáfrica en 1953 con su esposo, Lothar Simon, un ingeniero de minas. Una década más tarde, como cuenta The New York Times, compró las 50 hectáreas que transformó en el centro de recuperación de babuinos que actualmente acogía a 400 primates. En la web del centro se narra la historia de algunos de ellos: mutilados, explotados, usados para experimentación con materiales peligrosos. Todos llegaban al centro con experiencias terribles tras las que deberían odiar a los humanos. Sorprendentemente, la mayoría conseguía recuperarse. El centro afirma que Miljo logró la reintroducción al medio salvaje de grupos enteros de babuinos rescatados.
Como señala Jon Gambrell, de Huffington Post, en Sudáfrica los babuinos tienen reputación de problemáticos. En Ciudad del Cabo, particularmente, son temidos por asaltar violentamente coches, viñedos y casas de los barrios lujosos de las colinas. Uno de ellos se hizo nacionalmente conocido por “dirigir” una tropa de hambrientos asaltantes. Fue bautizado como Fred y la policía le siguió la pista durante tres años hasta que, en 2011, fue atrapado y sacrificado.
El empeño de Miljo por cuidar de estos animales era reprobado por mucha gente. The New York Times cita el libro Kalahari Dream, en el que Chris Mercer y Beverly Pervan narran cómo Miljo había sido repetidamente acusada de transportar y mantener animales sin permiso. Durante una vista, un fiscal le preguntó por qué desperdiciaba su tiempo en “animales problemáticos como los babuinos”. Ella respondió: ¿Quién es usted para decirle a Dios que no debería haber creado a los babuinos?
Vía | www.nytimes.com
Vía | www.telegraph.co.uk
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