Con el boom de la energía solar de 2008 en España, debido a que todos los edificios municipales de nueva construcción deben instalar paneles solares y a que el precio subvencionado de este tipo de energía ha favorecido la instalación de huertas solares, ahora resulta que el precio de la materia prima para construirlos, el silicio mono o multicristalino, ha incrementado mucho su precio, hasta el punto de ser poco rentable. La noticia es que investigadores del centro tecnológico IKERLAN-IK4 han fabricado un panel fotovoltaico con materiales plásticos (polímeros orgánicos) cuya producción se realiza en laboratorios químicos, por lo que su disponibilidad es prácticamente ilimitada.
Se trata de un módulo semitransparente en el que 16 células individuales están conectadas sobre un mismo y fino sustrato de plástico. Las dimensiones de este prototipo de laboratorio son, por ahora, de sólo 30×30 mm. A nivel nacional, puede asegurarse que es pionero en su especie. A nivel internacional, se suma a otros avances en el mismo ámbito, como la célula solar plástica de Risø DTU. Esperemos, no obstante, que en IKERLAN hayan pensado en cómo solucionar algunos de los problemas que esta tecnología suscita.
Entre las ventajas de este nuevo sistema cabe destacar que puede instalarse en cualquier tipo de superficie, ya sea rígida o flexible, a diferencia de los tradicionales paneles de silicio, voluminosos y pesados, que suscitaban rechazo en el sector de la construcción por su poca versatilidad. El bajo coste de fabricación, sumado a que puede integrarse en ventanas semitransparentes, o incluso en cortinas que dejan pasar algo de luz a la vez que generan electricidad, lo hacen especialmente atractivo para el sector de la construcción. Desgraciadamente, por el momento, su potencia es bastante limitada.
IKERLAN-IK4 empezó a explorar este campo hace dos años siguiendo el creciente interés por la tecnología fotovoltaica orgánica. Sus aplicaciones son de lo más novedosas, puesto que incluso el sector textil podrá verse beneficiado por estos avances. Cargadores para dispositivos lumínicos o electrónicos portátiles, podrían adaptarse en ropa, bolsos o tiendas de campaña. Esta es una de las líneas de trabajo actuales de la empresa. La otra es la producción de paneles más grandes para que sea viable su instalación en tejados y fachadas minimizando el impacto visual de los mismos.
Vía | www.construible.es
Fotografía | www.ikerlan.es
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