La vida sin plástico es posible

Publicado el 24 ago 2012 por Me

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La vida sin plástico todavía no es posible. esa es mi conclusión después de leer un artículo publicado por la revista alemana Der Spiegel acerca de una familia austriaca que intentó vivir una vida libre de plástico. En el libro Zona libre de plástico, Sandra Krautwaschl, madre de la familia en cuestión, detalla cuán libres de plástico consiguieron vivir ella y sus parientes. A vuelo de pájaro, vivir sin plástico parece una idea fácil, porque pensamos principalmente en evitar los envases y las bolsas del mercado. Pero el plástico está también en los ordenadores, el móvil, el coche, los cables y un largo etc. Nuestro entorno está lleno de plástico, no hay aparato en casa que no contenga alguna pieza hecha de este compuesto sintético.

Cuando leí que una familia había intentado vivir sin plástico, sentí curiosidad por saber a qué habían renunciado para lograrlo. Al final, descubrí que han hecho más o menos lo mismo que hago yo. No, los Krautwaschl hicieron lo que hemos hecho muchos de nosotros pero ellos decidieron escribir un libro al respecto.

Una de las primeras cosas que hicieron fue eliminar todos los elementos de plástico de su casa. Su siguiente paso fue iniciar la búsqueda de alternativas: cepillos de dientes de madera, latas de leche y envases de vidrio, papel o metal. Y luego estaba el problema de los envases plásticos con que se empaca el papel higiénico. Lo que pareció un escollo fácil de solucionar les tomó un buen tiempo, al final la solución la tenían en frente de sus narices: el papel reciclado utilizado por muchos restaurantes y baños públicos eran un buen sustituto. No sólo están empacados en papel, sino que se pueden comprar al por mayor para ahorrar dinero.

Los Krautwaschl viven fuera de la ciudad austríaca de Graz, todavía utilizan equipos electrónicos y otros artículos como cascos, pero comparten un coche con otra familia y tratan de comprar los productos de segunda mano, siempre que sea posible. La familia ha aprendido a detenerse y pensar si realmente necesita un artículo antes de comprarlo. También han aprendido a ser realistas en cuanto a su objetivo de vivir sin plástico. Se dieron cuenta de que no era posible hacerlo 100%. Incluso los envases de vidrio y metal a menudo incluyen pequeños trozos de plástico en el interior de las tapas, por ejemplo. Tal y como era de esperarse, para vivir libre de plástico del todo hay, actualmente, que retirarse a una cueva.

Vía | www.spiegel.de
Vía | lifewithoutplastic.com
Fotografía | Natalie Maynor

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