
Para que no se diga que lo suyo es puro golpe de efecto –yo no recuerdo otro presidente estadounidense que haya visitado el show de Jay Leno- Barack Obama ha visitado una planta de coches eléctricos de California y, ya que estaba, ha anunciado un programa de subvenciones de 2,4 billones de dólares para desarrollar los vehículos con enchufe.
La planta en cuestión es el centro técnico de vehículos eléctricos Southern California Edison, uno de los dos sitios aprobados por el Departamento de Energía de Estados Unidos para investigar el desarrollo de los coches eléctricos. Se trata de una fábrica de 16 años de antigüedad.
Allí se investiga el potencial de tanto de motores alimentados con electricidad como híbridos, y se estudia el impacto potencial que podría tener el hecho de que muchos coches eléctricos fuesen enchufados a una red de energía convencional. Digo yo que por ahora no tienen de qué preocuparse, porque la imagen de filas de coches esperando para recargar energía como recargan hoy combustible fósil me parece más de Blade Runner que de un futuro próximo.
Obama ha dicho que el escollo que enfrente este tipo de desarrollo no es la falta de tecnología, que ya existe, sino la tendencia que ha seguido Estados Unidos durante décadas de evitar convertir los retos en oportunidades. Pues señor Presidente, ya que lo menciona, no está demás recordarle quién tiene ahora la sartén por el mango.
Obama ha mencionado que su gobierno planea incentivar el suministro de energía renovable en los próximos tres años y su visión es la de un millón de vehículos híbridos en las carreteras estadounidenses para 2015. Para lograrlo, ha anunciado que habrá créditos de hasta 7.500 dólares para incentivar la compra de estos coches.
Vía │www.guardian.co.uk
Fotografía │Thingermejig
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