
Con ocasión del Día Meteorológico Mundial 2009 que tiene lugar en todo el mundo el 23 de marzo, la Organización Meteorológica Mundial (OMM) ha llamado la atención sobre la estrecha relación entre las pautas meteorológicas, el clima y la calidad del aire. Los gases y partículas emitidas a la atmósfera afecta la salud de las personas, al igual que al tiempo y al clima. El tema de este año, “Tiempo, clima y el aire que respiramos”, recoge el trabajo de 188 expertos, y una de sus conclusiones más punzantes es que 2 millones de personas mueren al año en el mundo por la contaminación del aire.
La OMM ha participado activamente en los esfuerzos internacionales para evaluar la evolución de nuestra atmósfera en términos de contaminantes atmosféricos teniendo en cuenta datos como el ozono a nivel del suelo, el smog, las partículas, el dióxido de azufre, y el dióxido y el monóxido de carbono. Este tipo de contaminación, en la mayoría de los casos, es resultado directo de las concentraciones urbanas, del sector industrial, y de los vehículos de combustión.
Cada día parece más claro que la calidad del aire está conectada al sistema climático-meteorológico. Por ello, no es casualidad que surjan entidades de relevancia internacional, como la Organización Mundial de la Salud, que señalen las relaciones y consecuencias que la calidad del aire tiene sobre la salud de las personas: se estima que un promedio de dos millones de personas mueren prematuramente cada año debido a la contaminación del aire. La población más amenazada: la de las grandes ciudades de Asia y de América Latina.
La OMM y el Progamama de Naciones Unidas sobre Medio Ambiente (PNUMA), copatrocinadoras del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) concluye que la media mundial del aire la temperatura de la superficie ha aumentado aproximadamente 0,74 grados Celsius desde 1905 hasta 2005. El calentamiento climático puede agravar la contaminación del aire. Por ejemplo, por causa del cambio climático y del uso de la tierra de forma insostenible, se espera un aumento de la desertificación en todo el mundo, aumentando así el riesgo de tormentas de arena y polvo. Los modelos de cambio climático indican que los incendios seguirán aumentando, tanto en frecuencia como en intensidad, con el incremento de las temperaturas globales, así como el riesgo de sequía.
La Conferencia Mundial sobre el Clima-3, que se celebrará en Ginebra, Suiza, del 31 de agosto al 4 de septiembre de 2009, seguirá explorando los vínculos entre el clima y la salud, sobre todo a tenor de los impactos de la variabilidad del clima y de los cambios en los extremos climáticos. En la citada conferencia participarán científicos al lado de responsables políticos de los sectores público y privado, reservándose una sesión sobre clima y salud humana para el 1 de septiembre.
Vía | www.wmo.int
Fotografía | kevindooley
samuel
02 ago 2009 - 17:26 - #1bamos campaña