
Superpoblación, con su consiguente aumento de la demanda de alimentos, más cambio climático, igual a: se requieren cambios en la producción de alimentos. Los agricultores y ganaderos del futuro tendrán que producir más pero contaminar menos, por lo que será necesario que opten por ganado vacuno y ovino que emita menos metano y que sus cultivos generen menos óxido nitroso. Además, tendrán que aprender a reportar adecuadamente sus emisiones de gases de efecto invernadero a las autoridades. Menudo reto el que plantea Richard John Eckard, científico de la Universidad de Melbourne.
La agricultura es una fuente importante de gases que contribuyen al efecto invernadero. Por no hablar de la ganadería, que deforesta, emite muchos gases (desde los intestinales a los necesarios para la producción, transporte y climatización), necesita de grandes cantidades de agua, etc. Por lo que en Ecologiablog hemos recordado más de una vez que existen poderosos motivos por el que pasarse al vegetarianismo (o comer menos carne).
Problemas a enfrentar: para 2050 se estima que seremos un 50% más de población (de los 6.700 millones de habitantes del planeta actuales llegaremos a los 9.000 y pico). Es decir, más bocas que alimentar. Por otro lado, el cambio climático amenaza con multiplicar las inundaciones y ciclones alrededor del globo, las plagas como las de Liberia que acaban con las cosechas, o sequías como la que sufre California o las que se convirtieron en incendios en Australia.
Y a la vez que las naciones se vuelven más sensibles a las problemáticas climáticas y empiezan a implementar medidas de control y reducción de los gases de efecto invernadero, pues es lógico pensar que también la agricultura y la ganadería deberán rendir cuentas de lo que contaminan. Si además se le añade que parece que nos encaminamos hacia un modelo de compra-venta de derechos de emisiones, es decir, que será negocio comerciar con CO2, pues está claro que los productores de alimentos deberán pasar por el aro tarde o temprano.
El señor Richard John Eckard, que trabaja para el gobierno del estado de Victoria, dijo que Australia ha puesto en marcha un esfuerzo nacional para encontrar maneras de luchar contra las emisiones de metano y de óxido nitroso (N2O). En concreto, dirige un equipo que se centra principalmente en sistemas de ganadería intensiva y este tipo de emisiones. Así que sabe de lo que habla, y a mi entender lleva toda la razón del mundo al señalar que no comprendemos demasiado bien que nos estamos metiendo en un callejón sin salida, y que urge dinero para investigar cómo solucionar una situación a todas luces insostenible. Veamos qué dice:
Queremos que la agricultura alimente al mundo. Queremos que sea viable y a la vez seguir aumentando la tasa de crecimiento de la productividad. Al mismo tiempo, estamos diciéndoles a los agricultores que van a enfrentar un clima más severo para el que necesitan adaptarse. Y encima de todo ello, les imponemos políticas del tipo sólo puedes emitir una fracción de los gases que emitías. (Traducción libre)
Australia es uno de los líderes mundiales de producción de carne, lácteos, trigo y de lana. Actualmente, el país se dispone a poner en marcha uno de los sistemas de comercio de emisiones más avanzados del mundo a partir de mediados de 2010. Así, están estudiando medidas para reducir el impacto medioambiental de sus sectores agrícola y ganadero: suplementos dietéticos y vacunas que frenen la producción de metano en el ganado, y la mejora de la cantidad, el origen y el calendario de uso de abonos nitrogenados.
Recordamos que el metano es aproximadamente 20 veces más potente en el calentamiento de la atmósfera que el dióxido de carbono, y que procede de los estómagos de los rumiantes, tanto bovinos como ovinos. Por su parte, el óxido nitroso es aproximadamente 310 veces más potente que el CO2.
Posibles soluciones que está estudiando el señor Eckard: dar un suplemento de aceite a los animales reduce la producción de metano; cría de variedades de ovejas y vacas que necesitan menos alimento para crecer; desarrollo de tipos de cultivos que necesitan menos agua y fertilizantes nitrogenados.
Vía | planetark.org
Fotografía | john1710
Comentario anterior