
Ya se sabía, pero Alain Boinet, presidente y fundador de la ong Solidaridad Internacional, no se resigna a ello, por eso denuncia que el agua insalubre sigue provocando más de ocho millones de muertes al año. Se trata de la principal causa de muerte en el mundo, y resulta “inexplicable que ocurra algo así en el año 2010″, se lamenta Boinet. Pero esto no es todo, el ilustre activista afirma la situación podría empeorar: en el 2020, la mitad del planeta podría carecer de agua potable.
El agua insalubre, especialmente la contaminada por humanos y animales , provoca problemas de salud, transmisión de enfermedades, tipo diarrea o hepatitis, y muertes a muchas personas, sobre todo en los países menos desarrollados. Boinet detalla los pormenores de esta triste realidad en una entrevista concedida al periódico galo L’Express.
Con sus largas explicaciones, pretende que haya más conciencia social sobre este grave problema, que puede resumirse con una frase: la falta de acceso al agua potable en muchas partes del mundo. Además, la entrevista ha sido publicada precisamente ahora, en los días previos al 22 de marzo, el Día mundial del agua.

La deforestación ha permitido que los satélites capten la imagen clara de un enorme cráter en territorio de la República Democrática del Congo, en África Central. Dicho cráter, que tiene entre 36 y 46 kilómetros de ancho, podría ser un cráter de impacto, es decir, el resultado del impacto de un meteorito u otro cuerpo contra la tierra, origen que se ha determinado a otros cráteres de la tierra, entre ellos el que ilustra este post, el cráter del meteorito Barringer, que se encuentra en Arizona, Estados Unidos.
Así lo señala un equipo de investigadores italianos, que ha presentado sus hallazgos en la Conferencia de Ciencia Lunar y Planetaria que ha se realizado en Texas, Estados Unidos. Giovanni Monegato, de la Universidad de Padua, dijo que el cráter ha sido visible gracias a que los árboles que cubrían la boscosa zona han sido talados durante la última década. Nada que agradecer, por cierto. Ni un cráter de ese tamaño vale pena de la deforestación.
El río Unia fluye alrededor del cráter, cuya parte central es irregular y tiene unos 550 metros de altitud. Eso es 50 o 60 metros más alto que la depresión por la que el río fluye. Los expertos dicen que los cráteres producidos por impacto a veces pueden levantar rocas densas. Las rocas de los alrededores pueden subsecuentemente erosionarse, dando lugar a una estructura con forma de domo.

En Sierra Leona, una de las naciones más pobres de África, los legisladores están preparando un proyecto de ley para unirse a una carta que firmarían siete países de la región para proteger los bosques de manglares. El grupo conservacionista Wetlands International dice que la iniciativa es esencial en África occidental para salvar las 800 mil hectáreas de manglares que aún sobreviven, menos de un tercio de la extensión que tenían antes.
Los manglares están siendo víctima de la industria de la sal artesanal, pues son la fuente de madera más a mano para alimentar las fogatas en las que se hierve el agua de mar la sal y el polvo, el método preferido de hacer sal. Los grupos ambientalistas están tratando de alentar a los productores de sal a que utilicen otros métodos que no impliquen la tala de los manglares, por ejemplo, el secado al aire libre, con la luz solar.
Los manglares están entre los ecosistemas más diversos del mundo. Son una barrera entre la tierra y el mar y en ellos muchas especies de peces y camarones crían y viven. También absorben miles de toneladas de dióxido de carbono, por lo que son una herramienta para que África occidental consiga un equilibrio en el mercado de carbono de 136 mil millones dólares.
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Ya puede Nike hacer millones de camisetas de plástico reciclado para la Copa Mundial de Fútbol de la FIFA que se realizará este año en Sudáfrica, que el impacto negativo de este evento en el medio ambiente será el mismo sino localmente no se toman medidas más drásticas. Mucho más, si se quiere compensar la gigantesca emisión de gases de efecto invernadero que provocará el desplazamiento de cientos de jugadores y seguidores hasta la punta sureña del continente africano.
Incluso sin los viajes internacionales, Sudáfrica emitirá 900 mil toneladas en el ámbito nacional, en parte porque los aficionados tendrán que volar entre ciudades sedes remotas, y también porque el país depende del carbón para generar la mayoría de su electricidad. El comité organizador parece estar poniendo empeño en contrarrestar esto. Los nuevos campos de fútbol construidos para el evento incorporan ventilación natural, captura de agua de lluvia y eficiencia energética.
En Johannesburgo y Ciudad del Cabo se han plantado miles de árboles para capturar CO2, y en Durban se planea compensar las emisiones locales de CO2 produciendo electricidad a partir de turbinas hidráulicas o biogás emitido por los vertederos. Sin embargo, The Telegraph dice que la huella ecológica de la competición se estima en el equivalente a 2,75 millones de toneladas de dióxido de carbono. Eso es nueve veces más que lo emitido durante la copa del mundo de fútbol que se realizó en Alemania en 2006, y dos veces más alta que las olimpiadas de Beijing.

Tener unos gramos de más puede ser un chollito para algunas aves, pues la grasa significa disponer de combustible en vuelo. En muchas especies, sobre todo en las pequeñas, la grasa corporal permite migrar más rápidamente a los ejemplares más regordetes que a los más delgados, porque pasan menos tiempo reponiendo sus reservas de grasa, sugiere un nuevo estudio.
El estudio se centró en la curruca mosquitera, un ave pequeña que viaja anualmente de África central y del sur a sus lugares de cría en Europa. Y la conclusión fue ésta: las aves más gorditas necesitaban menos tiempo para parar y reponer sus reservas de grasa, lo que demuestra que la duración de la parada de un pájaro no sólo responde a la influencia de su impulso innato a emigrar o a factores ambientales, como las condiciones meteorológicas.
Las paradas realizadas durante cada jornada se siguieron gracias a unos transmisores colocados con adhesivo en una veintena de aves de esta especie, 10 ejemplares más esbeltos que la decena restante.
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De acuerdo con un estudio de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), al menos 50% de la población de las islas pequeñas y los países en desarrollo depende de la pesca y la acuicultura tanto en la alimentación, como principal fuente de proteína animal, como en la economía, como producto de intercambio comercial. Sin embargo, ambas actividades enfrentan múltiples riesgos por el cambio climático.
Las zonas de pesca más vulnerables a estos riesgos se encuentran en su mayoría en África y Asia. Allí, de acuerdo con el estudio, los pescadores verán en peligro su estilo de vida y la población en general sufrirá la reducción del suministro de alimentos. Los pronósticos que señalan un aumento inevitable en el nivel de mar implican también un efecto negativo en las poblaciones de peces marinos.
La intensidad de los daños que el cambio climático cause en la acuicultura y la pesca estará determinada por la capacidad de adaptación de las comunidades. El calentamiento global en África y Asia central se espera que supere la media mundial, y una predicción sugiere que para 2100 los efectos negativos del cambio de la temperatura se sientan en 25% de los ecosistemas acuáticos africanos.
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Una nueva especie de camaleón, lo suficientemente pequeña como para sentarse en la palma de una mano, ha sido descubierta en el bosque Magombera, en Tanzania, por el doctor Andrew Marshall, del Departamento de Medio Ambiente de la Universidad de York. Marshall estaba haciendo un sondeo en una comunidad de monos cuando perturbó la comida de una serpiente. Afortunadamente para Marshall, la comida en cuestión consistía en el pequeño camaleón.
Poco después del primer descubrimiento, un segundo camaleón fue encontrado por uno de los colegas de. Marshall, a unos 10 kilómetros de distancia, esta vez vivo. Ambos ejemplares fueron examinados y comparados, y se les ha dado el nombre de magomberae Kinyongia, o camaleón Magombera, para su presentación en sociedad a través del African Journal of Herpetology. Todavía no hay fotos públicas del personaje, pero se parece al Chamaeleo melleri de la foto.
Sin ánimos de restar méritos al descubridor, lo cierto es que, en promedio, dos nuevas especies de camaleones son descubiertas en el mundo cada año. Marshall, quien es también Director de Ciencia de la Conservación en el parque temático Tierra del Flamingo, en Reino Unido, está liderando un proyecto de investigación sobre los cambios en el Bosque de Magombera, el cual es hogar, entre otros animales, de monos rojos colobo en peligro de extinción.
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La construcción de diques de arena, técnica desarrollada por los chinos hace siglos y que consiste en construir barreras de concreto de hasta cinco metros de altura y rellenarlas de arena, ha sido elegida como la mejor idea presentada en un debate titulado “Del tsunami a la sequía”, promovido por la Geographical Society de Londres. Por esta idea, Excellent Development ha ganado el primer premio, concedido por un panel de tres expertos.
Los diques funcionan así: cuando llega la estación de lluvias, el agua se acumula detrás de la presa. La arena actúa como una esponja, filtra el agua y disminuye la evaporación. El agua limpia se puede extraer hasta varios meses después de que las lluvias hayan cesado, a través de tuberías instaladas por debajo de la presa o cavando un agujero en la arena.
Hasta ahora, Excellent Development ha construido 250 presas de arena en África, las cuales garantizan el suministro de agua a 250 mil personas. La organización sostiene que las presas tienen el potencial de dar acceso al agua potable hasta a tres millones de personas que residen en las zonas más áridas de África.
Continúa la lectura: Los diques de arena podrían aliviar los efectos de la sequía en África

Los Climate Investment Funds (CIF) han aprobado la financiación de proyectos de desarrollo de energía limpia, por un monto de 1,1 mil millones de dólares, en seis países africanos: Mozambique, Níger, Zambia, Marruecos, Egipto y Sudáfrica. Los tres primeros recibirán cada uno entre 50 millones de dólares y 70 millones de dólares en recursos adicionales para ayudar a transformar sus economías, de forma que puedan hacer frente a los retos que impondrá el calentamiento global.
Marruecos, Egipto y Sudáfrica, por su parte, recibirán préstamos a un interés preferencial, por montos de 150 millones de dólares, 500 millones de dólares y 300 millones de dólares respectivamente. Este dinero deberá ser invertido en el desarrollo de proyectos e infraestructura para producir energía limpia.
Los Climate Investment Funds son dos instrumentos de financiamiento destinados a probar qué puede lograrse para iniciar un cambio transformacional hacia el desarrollo independiente del CO2, a través del financiamiento escalonado canalizado a través de los Multilateral Development Banks.
Continúa la lectura: Los Climate Investment Funds financiarán proyectos de energía limpia en África

Los países africanos han boicoteado hoy las conversaciones sobre el cambio climático que se desarrollan en Barcelona como antesala a la COP15. Lo han hecho como protesta para instar a los países ricos a establecer más recortes a las emisiones de gases de efecto invernadero para 2020. “África cree que los otros grupos no toman suficientemente en serio las conversaciones, no con la urgencia suficiente”, dijo Kabeya Tshikuku, de la delegación de la República Democrática del Congo.
Varias reuniones fueron canceladas el lunes por la noche después de la protesta, que fue liderada por países como Etiopía, Argelia y Gambia. Un conjunto paralelo de negociaciones, sobre los compromisos de otros países como Estados Unidos, se llevaron a cabo como de costumbre.
Las naciones africanas acusan a los países ricos de no hacer lo suficiente para combatir el cambio climático, que afecta con más dureza a los países más pobres, con hambrunas y sequías más extendidas. también argumentan que los países ricos quieren desechar el Protocolo de Kyoto e integrarlo en un pacto global más amplio, algo a lo que se oponen rotundamente.
Continúa la lectura: Cumbre sobre cambio climático de Barcelona: África boicotea las negociaciones

Las mini centrales hidroeléctricas podrían ser una respuesta a la falta de energía en las zonas más rurales del continente africano. Algunos analistas dicen que el continente podría generar hasta 330 mil megavatios (MW) a partir de sus reservas de energía hidroeléctrica, un potencial que sólo ha sido explotado en 7%. Pero en lugar de tratar de construir grandes presas para explotar ese potencial -como la de las tres gargantas, en la foto- las comunidades y los inversores están pensando en el desarrollo de plantas más pequeñas.
Las mini plantas pueden satisfacer las necesidades básicas de las personas, como la turbina de 0,75 kilovatios que funciona en la aldea keniata de Kerugoya que provee acceso a la energía sin obligar a la gente a caminar kilómetros hasta el pueblo más cercano. Una planta de 7 MW de potencia instalada en la ciudad sudafricana de Belén, se espera que suministre energía a 15% a 70 mil personas, a un costo total de 100 millones de rand (ocho millones de euros).
Practical Action, una organización civil, está construyendo 15 mini centrales hidroeléctricas en Zimbabwe, Malawi y Mozambique para iluminar los hogares, escuelas y clínicas, y para irrigar los campos. En Kenia, el mayor exportador mundial de té negro, también se planea construir diez mini plantas hidroeléctricas que suministrarán un total de 23 MW para el riego de las plantaciones de té.
Hay compañías que anuncian a bombo y platillo eso de ser empresas eco-responsables, hay plantillas que deciden donar en bloque un 0’7 por ciento de su sueldo a alguna ONG, hay pluses, hay incentivos,… Y si cogemos todo lo citado, lo metemos en una coctelera, lo agitamos suavemente y lo servimos en este blog da como resultado esta interesante iniciativa. Eso sí, llegar a tu mesa de trabajo y encontrarte de sopetón con un sobre sobresalta en estos tiempos que corren hasta a ese compañero imperturbable que hay en toda oficina.
En este caso, el sobre en cuestión llevaba el membrete de E-Oppenheimer & Son. Las empresas de servicios financieros han visto como su imagen se deterioraba en los últimos tiempos por el caso Madoff y similares. Pero este sector también se encarga de proporcionar buenas noticias, aunque merezcan un eco inmensamente menor. La citada E-Oppenheimer & Son ha sorprendido a su personal convirtiéndoles en socios de BirdLife Sudáfrica (la cuota de socio fue a costa de la empresa, claro). La plantilla de la empresa en Johannesburgo, un centenar de personas, se suma así de la noche a la mañana a los seis mil sudafricanos que ya son miembros de la organización medioambiental y que se reparten por sus cuarenta delegaciones a lo largo y ancho del país.
A estas alturas, si alguno de estos cien empleados –cuya edad media es menor a los cuarenta años- andaba despistado, ya sabe que la rama sudafricana de la ONG BirdLife centra sus esfuerzos en la conservación del hábitat de las aves y el uso sostenible de los recursos naturales por parte de las poblaciones con las que comparten el espacio. Mark Anderson, el director ejecutivo de BirdLife, está encantado de la vida, como no, y anima a otras empresas a seguir el ejemplo. No sé yo si la situación económica hace que éste sea un buen momento… pero por dar ideas que no quede.
Continúa la lectura: Una empresa de Johannesburgo hace socio de Birdlife a todo su personal