
Nada de exageraciones, ellos siguen flemáticos, fieles a su inconfundible comedimiento: los ingleses están siendo prudentes y discretos hasta cuando se les viene encima una peligrosísima bomba de calor, eso que llamamos calentamiento global. La Autoridad de Normas Publicitarias del Reino Unido (ASA, por sus siglas en inglés) ha prohibido unos anuncios del gobierno británico que alertaban sobre las consecuencias del cambio climático.
La ASA ha echado un jarro de agua fría a esta campaña gubernamental, que alertaba sobre las posibles consecuencias del calentamiento global en tierras británicas. ¿Con qué motivo? Según la entidad, los mensajes que alarman sobre el impacto climático son alarmistas.
Hablando en plata, los anuncios han sido censurados porque se cree que exageran, y esto no lo cree sólo la ASA, sino las 939 personas que se quejaron de la campaña a este organismo. Pero esta es una opinión que no comparten, precisamente, desde el Departamento de Energía y el Cambio Climático (DECC), donde los crearon.

Las ollas a presión, un invento que no pasa de moda. Todo lo contrario. El ahorro de energía y la buena alimentación son valores en alza, por lo que su uso resulta de lo más in.
Están en la cresta de la ola. Son gorditas, vestidas de acero inoxidable brillante, las más jovencitas, o con un tono más opaco, las que heredamos de la abuela. Y todas van bien tapadas, pitando que es gerundio… Así es como triunfan en la cocina las ollas a presión. ¿Su atractivo? Cocinan los alimentos rápidamente, con eficiencia energética, y conservando las propiedades nutricionales. No se puede pedir más.
En el uso de la energía y del tiempo, las ollas a presión ganan. Pero vayamos a las cifras: reducen el tiempo de cocción necesario sobre los métodos de cocción tradicional alrededor de un tercio.
Continúa la lectura: Olla a presión: más vitaminas y ahorro energético

Si eres de los que tienen problemas para conciliar el sueño, quizás te ayuden los consejillos que vamos a darte. En esta ocasión, uniremos el sentido común a los gestos ecológicos, y todo con un único objetivo: poder dormir de forma más natural y de un tirón.
Contar ovejitas, por campestres que sean, ni es ecológico ni siempre funciona, además de ser muy, pero que muy aburrido. Llamar al sueño, y que éste acuda, también es posible con otro tipo de estrategias. Y lo más interesante es que muchas de las cosas que podemos hacer para dormir mejor son gestos domésticos verdes.
Un primer consejo: llevar una dieta saludable y, sobre todo, hacer cenas ligeras y no acostarse antes de haber hecho la digestión. Ésta es, por ejemplo, una manera sencilla que agradecerá tu organismo y te ayudará a conciliar el sueño por las noches.
Dar larga vida al lavavajillas es posible, sólo hay que seguir unos cuantos consejos para lograrlo. Eso sí, intenta aplicarlos en modelos relativamente nuevos, porque resulta más ecológico comprar un aparato que mantener los muy antiguos por muchos años.
Aunque parezca mentira, en este caso, usar el agua caliente es una práctica verde. Y eso porque con su utilización estás previniendo averías. Así que ya sabes, se aconseja usar agua con una temperatura de, al menos, 50 grados centígrados.
La razón no es otra que impedir que los restos de detergente, la principal causa de averías, provoquen problemas. Así, aun usando agua caliente, el lavavajillas sigue resultando ecológico, pues con ello evitamos tener que comprar uno nuevo antes de tiempo. También lo es por el gasto de agua, pues necesita menos que si laváramos los platos a mano.
Continúa la lectura: Consejos para prolongar la vida del lavavajillas

¿Por qué en España no se hace más teletrabajo? ¿Es que acaso el personal es más productivo estando físicamente en la oficina, levantándose cada dos por tres a tomar café, al baño y hablando con todo el que pasa? En todo caso, trabajo en la oficina es lo que hay, así que, ¿cómo hacerlo más ecológicamente? Aunque no lo parezca, acciones tan pequeñas como reducir las impresiones, el consumo de papel o controlar el gasto de energía del ordenador, pueden hacer una diferencia medioambiental. El próximo paso en la responsabilidad ecológica es la oficina verde.
Recordad que aquella pequeña bombilla roja del stand by quiere decir que, aunque el equipo parezca apagado, en realidad continúa consumiendo energía. Así que lo más recomendable es optimizar la configuración de ahorro de energía de todos los equipos y ordenadores y asegurarse de apagarlos completamente al final de la jornada. Si se conectan varios equipos a una regleta protectora de varias tomas de corriente, este paso será tan simple como accionar un solo botón de apagado.
Si para todo lo demás nos enviamos correos electrónicos y SMS, ¿por qué en la oficina lo imprimimos todo? Todo lo que se pueda comunicar por correo electrónico ahorrará consumo de tinta, energía y papel. Actualmente, existen incluso software –Greenprint es uno de ellos- que eliminan las páginas blancas de los documentos y los convierte al formato PDF para poder compartirlos en un formato más ligero y de cómoda lectura.
Continúa la lectura: Aplicar la ecología al trabajo: consejos para tener una oficina más ecológica
Las olas de frío nos dejan tiritando, y cuando pasan, vuelven a hacerlo las facturas de la calefacción. Poner al máximo climatizadores o radiadores no es la mejor solución contra el frío extremo, pues derrochamos energía y dinero. ¿Lo mejor? Saber crear confort térmico.
Cuando el frío alcanza temperaturas muy bajas, lo más importante no es tanto conseguir un ambiente caldeado, sino lograr confort térmico. A ser posible, además, ahorrando energía. Este triple objetivo es el que, desde Francia, nos propone la Agencia de Medio Ambiente y Gestión de la Energía (Ademe). Sus sencillos consejos pueden servirnos para que las temperaturas bajas no sean tan insufribles.
Según Ademe, los inviernos crudos hay que combatirlos limitando el consumo de energía sin pasar frío. Vaya por delante que una casa bien aislada permite ahorrar energía, pero a veces esto no es suficiente para conseguir una temperatura agradable, por lo que siempre conviene tomar buena nota de estos sabios consejos. Uno de ellos aconseja regular el termostato de forma precisa. Para ello, antes hay que saber cuántos grados son necesarios para cada espacio y en cada momento. Por ejemplo, entre 18 y 19º bastan para no sentir ni frío ni calor en una casa. Aunque podemos afinar más, y programar esta temperatura en una sala de estar pero bajarla a 16º en las habitaciones. ¿Resultado? No pasaremos frío y ahorraremos energía, a razón de un 7% por cada grado que bajemos.
Continúa la lectura: Ahorrar energía en época de frío extremo
Los grandes acuerdos por el clima (el Protocolo de Kioto, el que saldrá en breve de Copenhagen) no sirven de mucho si los ciudadanos no ponemos de nuestra parte. Veamos qué 4 grandes problemas alimenta el ciudadano de a pie, y preguntémonos, después de conocerlas, si podemos hacer más de lo que hacemos por el clima.
Esto de pedir a los líderes mundiales que no nos fallen en Copenhagen está muy bien, pero giremos la moneda. ¿Y qué vemos? En ella se refleja nuestra imagen, la de cada uno de nosotros, precisamente porque nuestra también es la responsabilidad de hacer frente a las causas que provocan el calentamiento global.
Durante dos semanas, vamos a estar viendo los titulares de la cumbre climática de Copenhagen, y quizás de esta cita danesa salga un acuerdo histórico. Pero sin cambiar radicalmente las políticas nacionales, vamos a seguir quemando carbón, petróleo y gas… Vamos, en fin, a seguir recalentando el planeta, a menos que haya una concienciación ciudadana mucho más potente que la actual.
Continúa la lectura: Cosas que podemos cambiar para luchar contra el cambio climático

Es lo que tienen algunos asiáticos: no descansan ni el domingo. Así que ayer sendas delegaciones de los gobiernos de China y Japón firmaron cuarenta y dos proyectos relacionados con el ahorro de energía y la protección del medio ambiente. El marco: la lucha de los activistas por frenar la matanza de delfines en Taiji, y el recuerdo de los cielos chinos de un gris smog durante las olimpiadas.
Semejante colaboración entre China y Japón tiene trascendencia también política, pues las relaciones diplomáticas entre ambos han sido ásperas desde la invasión japonesa a China a principios de la década de los 30. Sin embargo, ahora tenemos que el ministro de la comisión de desarrollo y reforma nacional de China reconoce que Japón tiene mucha experiencia en la solución de asuntos energéticos y medioambientales, mientras que su país ha invertido años de esfuerzo en formar una industria de ahorro energético.
Por su parte, el ministro japonés de Economía y Comercio dijo que en un futuro próximo Japón puede ayudar a China con el tratamiento de agua y el control de las emisiones de carbono. Así, China pone el mercado potencial y Japón la tecnología. Unos 300 expertos chinos fueron enviados a Japón para recibir formación, mientras que más de 300 expertos japoneses llegaron a China para ayudar a fomentar el talento local.
Sentirse calentito sin convertir tu casa en algo parecido a una sauna o a una incineradora de conejos es todo un reto ecológico que en EcologiaBlog te ayudamos a superar con éxito. Ahora que caminamos hacia el invierno, viene muy bien conocer maneras de atraer y mantener el calor en tu hogar.
Los diez consejos que leerás a continuación son generales, pero están especialmente recomendados para los que vivimos en zonas húmedas, donde el tiempo frío y lluvioso es escaso pero duro de soportar en casas fabricadas para temperaturas más cálidas.
Así es, las mismas paredes de estilo yeso que mantienen tu casa fresca en verano, sin embargo, nos hacen sufrir un incómodo efecto nevera con las más leves caídas de tempertura. Pero que no cunda el pánico, para no estar acurrucados y encogidos a todas horas, hay unos cuantos trucos que nos permiten mantenernos calientes sin recurrir al abuso de la calefacción. Éstas son algunas ideas:
Continúa la lectura: Diez trucos para no pasar frío en casa, sin abusar de la calefacción

La ciudad de Lieja fue la capital industrial de Valonia durante años, pero con el final de la década de los sesenta llegó su lenta decadencia. En los últimos tiempos, y en una transformación que recuerda en parte a la de Bilbao, Lieja renace como población moderna en el término positivo del término, con construcciones como su nueva estación de tren: un símbolo del nuevo espíritu y, ante todo, de utilidad para sus habitantes. La estación, obra de Santiago Calatrava, ha sido bautizada por unos como la Catedral de la Luz (por su iluminación natural y sus ladrillos de vidrio) y por otros como Motor del Renacimiento de la ciudad (lema escogido por las autoridades en su presentación oficial). Pero todo motor necesita de otras piezas para funcionar y una de ellas será Médiacité.
Por lo pronto, este centro comercial y de ocio está situado en las cercanías de la EuroLiege TGV, la flamante estación, lo cual supone un gran reto porque exige estar a la altura o, al menos, no desentonar. A Médiacité, que será inaugurada a finales de octubre coincidiendo con el pistoletazo de salida de la temible campaña navideña, se le aplican calificativos como sostenible, eficiente en lo energético,… Decirlo es fácil pero demostrarlo no tanto, así que vamos allá. Primer dato en su haber: su situación (serpentea por el centro urbano) y accesos permite a los clientes a llegar a pie, en bicicleta o utilizando las numerosas líneas de autobuses que pasan por las cercanías.
Una vez en el interior, quienes ya lo han visitado aseguran que llama la atención como maximiza la luz natural –un bien escaso en CentroEuropa- durante todo el día a través de numerosas cristaleras y claraboyas. Otras estrategias para lograr el ahorro energético son más radicales, por ejemplo, las tiendas tienen limitado el uso de electricidad para reducir su consumo. A estas medidas se suman las calderas de condensación de gas de alta eficiencia y la presencia de un material semi-reflectante usado como cubierta que colabora en la regulación de la temperatura. En cuanto a la calidad del aire, esta será gestionada a través de estaciones autónomas de tratamiento repartidas por los techos.
Médiacité, un centro comercial sostenible en Lieja




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Smart City se llama el proyecto, smart grid la tecnología y Amsterdam la ciudad en la que se llevará a cabo. Explicar en qué consiste es más complicado, curiosamente porque se trata de un nombre rimbombante para una idea más bien simple: el ahorro energético, movilidad, vida y trabajo sostenible. Quizá lo más evidente para el observador no iniciado sea el Climate Street, proyecto que pretende convertir la calle comercial Utrechtsestraat en un centro de pruebas en el que se aplicarán tecnologías y acuerdos cooperativos para hacerla más sostenible. En palabras de quienes desarrollarán la idea - IBM, Cisco Systems y Nuon- el proyecto:
se enfoca en tecnología innovadora, combinada con un cambio estimulante de comportamiento de los habitantes de Amsterdam […] El objetivo final de este proyecto es la reducción de las emisiones de CO2 en Amsterdam, a una escala nacional y europea. (Traducción libre)
En lo que respecta a los hogares, Nuon instalará sistemas de gerencia de energía en unos 500, para dar a los residentes una visión del uso que hacen del gas y de la energía de manera que puedan ahorrar al menos 14% de ésta. Pero se trata de tan sólo una parte del proyecto, que incluye la aplicación de técnicas de construcción inteligente en grandes edificios de oficinas, como la ITO Tower. Vamos, que muy claro no queda, por eso os he dejado un vídeo ilustrativo después del salto.
Continúa la lectura: Smart City: Amsterdam se apunta al smart grid o ahorro energético

Desde el 11 de febrero de este año, el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio ha repartido cientos de miles de bombillas de bajo consumo entre los españoles, una pequeña parte de los 20 millones de bombillas gratuitas de bajo consumo que se repartirán en total. El objetivo detrás de tan generosa medida: recortar en menos de 1% el consumo eléctrico nacional. Peor es nada. Y peor que nada, malgastar esfuerzos, como parece estar sucediendo en el Reino Unido con la aplicación de la misma medida: de acuerdo con The Telegraph, cientos de millones de un modelo antiguo de bombillas de bajo consumo han sido enviados por correo a hogares en los que no pueden ser usadas.
Vamos, que ha sido un despropósito ocasionado por una mezcla de falta de coordinación logística y picaresca empresarial. Porque resulta las bombillas -del tipo flourescente- han sido distribuidas por compañías de gas y electricidad como una forma barata de cumplir con la obligación gubernamental que establece el esquema Carbon Emissions Reduction Target. De media, cada familia británica ha recibido ocho de estas bombillas y el gobierno, incomprensiblemente, permitirá que sigan siendo enviadas durante seis meses más.
A saber cuántas de estas bombillas terminarán en el vertedero, cuando la idea del esquema era que las compañías subsidiaran a los hogares medidas de ahorro de energía tales como la instalación de un mejor aislamiento. Pero al menos un tercio de las compañías -mirad nada más que fácil- han decidido regalar bombillas baratas.
Continúa la lectura: Reino Unido: millones de bombillas enviadas a hogares que no las usarán