
Dice el refrán que No hay mal que por bien no venga. Pero hay males que no compensan el bien que causan. Por ejemplo, puede parecer una excelente noticia que la ruta marítima entre Corea del Sur y Holanda se haya reducido en tres mil millas náuticas y diez días de travesía por lo que conlleva de ahorro de combustible. Pero si este hecho positivo está provocado porque el hielo del Océano Ártico se hace cada vez más fino y desaparece debido al calentamiento global pues la cosa cambia, ¿no?
Los datos enviados por los satélites de la NASA lo dejan claro: el hielo se retira en verano y el Ártico se calienta más y más. Un efecto que se explica por el aumento de las temperaturas -las más altas en el Polo Norte en los últimos dos mil años- ligado a la emisión de gases de efecto invernadero. Y como no se trata de la Antártida, es decir, un continente con tierra firme, pues el antes temido Océano Ártico va camino de convertirse en una ruta marítima habitual para el tránsito de mercancías. Por supuesto, los empresarios del ramo, atentos a cualquier oportunidad de negocio, se han lanzado a abrir una ruta que reduce costes y tiempo.
La compañía que ha roto el hielo –es una frase hecha pues no hay hielo que romper- ha sido la alemana Beluga Group. Dos de sus buques (el Fraternity y el Foresight) tenían que transportar varias decenas de contenedores y sendas turbinas de gas a centrales en construcción, una en la bahía de Ulsan (Corea del Sur) y la otra en Surgut (Rusia). En otras circunstancias lo habrían hecho navegando a través del Canal de Suez hasta el Mediterráneo porque el paso del Noreste era una vía impensable. Pero, llegados a este punto, los cargueros teutones (y su carga de más de tres mil toneladas) pusieron rumbo al norte escoltados por dos barcos rompehielos cuya presencia fue innecesaria: No había apenas hielo que atravesar.
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Según el informe de Greenpeace “La crisis del clima. Evidencias del cambio climático en España”, nuestro país ya es el país de la Unión Europea más afectado por el calentamiento global. Además, será el que sufrirá las peores consecuencias del aumento de temperaturas al registrarse subidas en el termómetro de 1,5 grados centígrados, más del doble que la media a nivel mundial. Otra perla: cada año, el nivel del mar sube frente a nuestras costas 3 milímetros. Y los glaciares, que ya en la actualidad han perdido un 88% de su hielo, desaparecerán. Humedales y lagunas prosiguen su degradación y están también amenazados.
Resumiendo un poco el informa, España se está “africanizando” y el norte del país se “mediterraniza”. Óbviamente, todo ello está teniendo sus consecuencias en la fauna, la flora y, claro está, también la economía española. Y es que ya no son “simples previsiones, sino realidades palpables”. Estos cambios climáticos están teniendo ya sus efectos sobre la biodiversidad española, en sitios tan sensibles como las marismas del Guadalquivir, el Delta del Ebro, el Mar Menor, el macizo del Montseny (Barcelona) o la Sierra de Guadarrama (Madrid).
En el caso de las montañas, el aumento de la temperatura explica muchos de los cambios que se están produciendo en los ecosistemas forestales d
Poniendo la lupa sobre regiones concretos de la geografía española, resulta que comunidades como Castilla y León podrían morir del sofocón: se estima que aumentos de 4, 5 y hasta 6 grados no se pueden descartar para finales del presente siglo, de continuar la tendencia de cambio climático como ahora. No lo dice un cualquiera, sino Ernesto Rodríguez, jefe del Área de Evaluación y Modelización del Clima de Agencia Estatal de Meteorología (AEMET).
Continúa la lectura: España: país más afectado por cambio climático, según Greenpeace

Dos especies de tuátara (la Sphenodon punctatus y la Sphenodon guntheri), un reptil endémico de las islas aledañas a Nueva Zelanda, son las únicas que sobreviven de la familia de los Sphenodontian, que poblaban la Tierra hace 200 millones de años junto a los dinousaurios. Según un estudio de la Universidad de Australia Occidental, con el aumento de temperaturas debido al calentamiento global, esta especie amenazada de reptil podría producir sólo machos hacia 2085, lo que supondría su extinción.
La temperatura en el nido determina el sexo de las crías de muchos reptiles. Por lo general, un aumento en la temperatura generalmente se traduce en un nido con más hembras que machos, excepto en el caso de la tuátara. Climas más cálidos producen mayor número de machos que de hembras en la tuátara.
Los investigadores de la Universidad de Australia Occidental que han realizado el estudio utilizaron los datos de las poblaciones de tuátara que habitan en la isla North Brother y los cruzaron con las predicciones del clima para simular el futuro de las crías de esta especie. Esta isla se encuentra en el Estrecho de Cook, Nueva Zelanda, y alberga la única población natural de Sphenodon guntheri.
Continúa la lectura: Reptil tuátara en peligro de extinción por calentamiento global

El calentamiento global probablemente aumente la temperatura media de la Tierra en más de 2 grados centígrados. Recordemos que un incremento de 2ºC es el límite que la Unión Europea considera como punto de inflexión para que no se desencadenar cambios “peligrosos” en el clima. Esta perspectiva se desprende de un sondeo, hecho público ayer, que Reuters ha hecho llegar a 35 científicos climáticos (sólo 11 han respondido) reunidos en Bonn, Alemania, con motivo de la reunión preparatoria para la cumbre sobre el clima de Copenhage de diciembre próximo.
¿Qué autoridad tienen estos científicos a los que se ha preguntado? Pues no poca: todos se cuentan entre los autores del documento referencia sobre el clima del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC) de Naciones Unidas de 2007. Nueve de entre ellos, además, aseguran que en los dos últimos años se han reforzado las evidencias que apuntan al ser humano como causa del cambio climático.
10 sobre 11 científicos que respondieron a las 5 preguntas del cuestionario de Reuters dieron menos de un tercio de probabilidades de que el mundo consiguiera no rebasar el límite de 2ºC de incremento de temperatura respecto a los niveles pre-industriales. Son muy malas noticias, que se suman a otras nefastas previsiones anteriormente expuestas por otros investigadores, o a las últimas revelaciones sobre el deshielo del Ártico.
Continúa la lectura: Científicos climáticos ven improbable que el calentamiento no supere los 2ºC

La parte más estrecha del puente de hielo que unía la llamada plataforma Wilkins con la Antártida se ha roto, y su colapso definitivo parece inminente, a tenor de las imágenes por satélite captadas por el satélite Envisat de la Agencia Espacial Europea (ESA), que muestran el rápido avance de las brechas abiertas en hielo. Los científicos apuntan como causa al aumento de temperaturas debido al calentamiento global.
El Envisat registró importantes cambios en la barrera de hielo a lo largo de 2008. En febrero, 425 km2 de hielo se desprendieron dejando el puente de hielo en su parte más estrecha reducido a una anchura de sólo 6 km. A finales de mayo, otro pedazo de hielo (que medía 160 km2) se desgajó y la anchura del puente se vio limitada a sólo 900 m en su punto más estrecho. La semana pasado hubo nuevos desprendimientos, y desde entonces la alerta y atención se han disparado.
En palabras de la Dra. Angelika Humbert, del Instituto de Geofísica de la Universidad de Münster:
En los últimos meses, hemos observado que el puente de hielo se deformaba y que su punto más estrecho actuaba como una especie de bisagra. Durante el último año, la plataforma de hielo ha perdido aproximadamente 1.800 kilómetros cuadrados, o aproximadamente el 14% de su tamaño. Las rupturas acontecidas en febrero y mayo de 2008 en unas pocas horas, dejaron el resto del puente de hielo en una situación frágil. La evolución de las grietas durante el mes de octubre y noviembre es el resultado, presumiblemente, de la pérdida de 1.220 kilómetros cuadrados en la parte norte del hielo en junio y julio de 2008. (Traducción libre)
Continúa la lectura: Colapso inminente del puente de hielo de la plataforma Wilkins en la Antártida

El consenso científico alrededor del cambio climático señala que un aumento por encima de los 2ºC en la temperatura global del planeta podría ser el punto de inflexión para catástrofes imprevisibles. Investigadores de la Oficina Meteorológica del Centro Hadley de Exeter han advertido que aún reduciendo drásticamente nuestras emisiones, sólo contamos con un 50% de probabilidades de conseguir el objetivo de mantenernos por debajo del umbral de los 2 grados centígrados. Lo han hecho en Copenhagen, durante la conferencia preparatoria que se está celebrando para la cumbre de diciembre de Naciones Unidas en la misma ciudad.
Incluso reduciendo en un 3% anual las emisiones a partir de 2015, el porcentaje de éxito sigue siendo la mitad. Cada década de tibieza en cuanto a acciones para combatir el calentamiento global, conllevará medio grado más de temperatura. Eso es mucho, amigos. Recordemos algunos de los efectos de superar la barrera de los 2ºC de aumento: elevación del nivel del mar, sequías, huracanes y ciclones, olas de calor, etc.
Para ilustrar más gráficamente y a nivel más global cuánto hay que recortar nuestras emisiones, decir que la UE se marcó el 50% para 2050 como el mínimo necesario para tener alguna esperanza de no superar un aumento global de temperatura que exceda los 2ºC. Reino Unido, se impuso llegar al 80% para las mismas fechas.
Continúa la lectura: 50% de probabilidades de que el calentamiento global no sea catastrófico