
Los glaciares de una parte de la cordillera de Karakoram o Karakórum han crecido, aunque muy poco, en la última década. Situada al norte de la cordillera del Himalaya, en la frontera entre Pakistán, India y China, Karakoram es la parte del mundo con mayor número de glaciares aparte de las regiones polares. El estudio que ha hallado el aumento de tamaño en los glaciares entre los dos principales picos de la cordillera ha sido dirigido por el CNRS-Université Grenoble y publicado en la revista Nature Geoscience.
Los científicos utilizaron mapas en 3D de altitud obtenidos de satélites en 2000 y 2008 para rastrear los cambios en los glaciares. Citada por el diario inglés The Guardian, Julie Gardelle, directora del proyecto, explicó que hay regiones de la Tierra en las que la atmósfera, durante unos pocos años o décadas, no se ha calentado o incluso se ha enfriado, así que no es una sorpresa que la Karakoram sea una de ellas.
En febrero de este año, un estudio publicado en la revista Nature y realizado por científicos estadounidenses señalaba que las altas montañas de Asia, entre ellas la cordillera del Himalaya, no sufrieron una significativa pérdida de hielo entre 2003 y 2010, y el derretimiento del hielo de los glaciares está teniendo un efecto mucho menor de lo que se pensaba en el aumento del nivel de mar.
El estado de los glaciares, especialmente los del Himalaya, ha sido objeto de debate en los últimos años. Entre 2009 y 2010, el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático de Naciones Unidas fue seriamente criticado por haber previsto en uno de sus informes que los glaciares del Himalaya se derretirían en el 2035. Sin embargo, en enero de 2010 el diario inglés The Telegraph informó que el IPCC había admitido que ese informe estaba basado en realidad en un artículo publicado en la revista científica New Scientist. El científico citado en el informe, Syed Hasnain, admite que éste no estaba basado en hechos.
Vía | www.guardian.co.uk
Fotografía | Guilhem Vellut

El cambio climático y el calentamiento global están generando conflictos geopolíticos. The Daily Climate, fuente de noticias sobre cambio climático publicada por Environmental Health Sciences, ha publicado un artículo en el que se señala que los planificadores militares consideran que la seguridad energética y el cambio climático constituyen amenazas masivas a la seguridad mundial.
Este análisis ya ha sido expuesto anteriormente por organizaciones gubernamentales e independientes. En 2009, el International Institute for Sustainable Development preparó un informe en el que advertía que el cambio climático podría desatar guerras medioambientales en Oriente Medio con respecto a los ya escasos suministros de agua, así como disuadir a Israel de retirarse de las zonas ocupadas en territorio palestino.
The Daily Climate indica que algunos científicos han vinculado las revueltas de la ya conocida como Primavera Árabe al aumento de los precios de los alimentos causado por la fallida cosecha de trigo ruso en 2010, a raíz de una ola de calor sin precedentes. Cita, por ejemplo, la presión que está ejerciendo la escasez de agua en la inestabilidad social en Yemen.
Bob Corell, un investigador de la Fundación para el Medio Ambiente Global y Tecnología, citado en el artículo, dice que la larga sequía en Sudán alimentó la violencia en Darfur, un conflicto que puso en evidencia lo mal preparada que está la comunidad internacional para responder a tales escenarios.
Vía | wwwp.dailyclimate.org
Fotografía | USAID, Wikipedia

Con temperaturas primaverales en casi toda la Península Ibérica, uno se pregunta si se trata de un fenómeno normal del clima o si, al contrario, es otra señal del calentamiento global provocado por la actividad humana. La costa Este de Estados Unidos también está viviendo temperaturas inusualmente altas para la fecha y en el Jardín Botánico de Nueva York las camelias japonesas, que suelen florecer a principios de la primavera, ya están cubiertas de flores. Es una evidencia de que la naturaleza sufre un desbalance cuando las temperaturas no son las que deberían.
¿Podemos extrapolar lo que sucede en el este de Estados Unidos a el norte de España? Si lo hacemos, este es el panorama que podrían generar estas temperatura inusuales. Como explica The New York Times, las poblaciones de insectos que se convierten en plagas, que normalmente se mantienen bajo control con el frío, podrían aumentar.
Si ahora se produce una ola de frío, las flores que ya han salido en plantas y árboles podrían dañarse y potencialmente afectar la producción de semillas. El florecimiento prematuro puede, evidentemente, no coincidir con el ciclo de vida de los insectos polinizadores, que se encargan de esparcir las semillas que más tarden serán frutas. Sin polinización, las producción de frutas pueden resentirse.
En 2009, un equipo de científicos del Reino Unido y Noruega estudiaron los cambios en el momento de la fructificación de primavera a partir de datos recopilados por expertos en setas y aficionados entusiastas, entre 1960 y 2007. Sus hallazgos, publicados en la revista Proceedings de la Royal Society, señalaban que el cambio climático puede tener un impacto significativo tanto en la fructificación como en el crecimiento de hongos, de allí que las setas de primavera en Europa estén surgiendo tres semanas antes que hace 50 años.
Vía | www.nytimes.com
Fotografía | Nemo’s great uncle

Las altas montañas de Asia, entre ellas la cordillera del Himalaya, no sufrieron una significativa pérdida de hielo entre 2003 y 2010, y el derretimiento del hielo de los glaciares está teniendo un efecto mucho menor de lo que se pensaba en el aumento del nivel de mar. Así lo señala un estudio publicado esta semana en la revista Nature y realizado por científicos estadounidenses.
Como reseña The Telegraph, los resultados de este estudio indican que la pérdida de hielo en general en los casquetes polares y los glaciares terrestres, con exclusión de las enormes capas de hielo en Groenlandia y la Antártida, está añadiendo 0,4 mm por año al nivel del mar, en comparación con las proyecciones anteriores, que señalaban que la adición era de 1 mm por año.
Las previsiones sobre el derretimiento de los glaciares, ¿eran alarmistas? Recordamos que en 2008, el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático de Naciones Unidas (IPCC) previó que los glaciares del Himalaya se derretirían en el 2035, basándose, presuntamente, sobre una investigación detallada acerca del impacto del calentamiento global.
Dos años después, no obstante, el mismo The Telegraph informó que el IPCC admitió que el informe estaba basado en realidad sobre un artículo publicado en la revista científica New Scientist, y el científico citado en el informe, Syed Hasnain, admitió que éste no refería hechos reales.
Vía | www.telegraph.co.uk
Fotografía | Vicrogo, Wikipedia

Hace sólo cinco años atrás, Charles Monnett era conocido por sus estudios sobre como los osos polares se ahogaban en el océano Ártico y fue un gran impulsor del movimiento contra el calentamiento global. Ahora, el biólogo tiene en frente una suspensión de licencia y un caso abierto por supuesta mala conducta científica, presumiblemente por la veracidad de los artículos que publicó sobre sus observaciones en el Polo Norte.
La Oficina Nacional de Administración, Regulación y Aplicación de Energía Oceánica (BOEMRE por sus siglas en inglés), para la que trabaja Monnett, le dió una baja temporal esperando los resultados de la investigación que pesa sobre él. La BOEMRE, también conocida como la Oficina de Energía Oceánica, es una agencia estatal que gestiona la explotación de gas natural, petróleo y otros recursos minerales de la plataforma continental externa de Estados Unidos. Con sede en Washington, la Agencia recibe la mayor parte de sus ingresos por el arrendamiento a compañías petroleras y de gas natural. Es una de las fuentes de ingresos más importantes del gobierno y muchas veces ha sido cuestionada por estar muy cercana a los intereses de grupos privados.
Los investigadores aún no han dicho cuales son los cargos específicos que ponen en cuestionamiento la integridad del conocido científico y esa es una de las razones por la cual el representante legal que defiende casos de interferencia política a científicos en Estados Unidos, Jeff Ruch, quiere denunciar a la agencia argumentado que ha sido inhabilitado sin recibir cargos, ni ser interrogado.

El calentamiento global podría estar amenazando la supervivencia del ornitorrinco australiano. Con más calor y un terreno más seco el hábitat de este raro mamífero semiacuático con pico de pato se está volviendo hostil. La piel del ornitorrinco es más densa que la de una nutria de río o de un oso polar, y tiene dos capas: una externa fina y por debajo una capa de lana que lo mantiene seco incluso cuando está totalmente sumergido en el agua. Su temperatura corporal promedio es de 32 grados Celsius - menor que la mayoría de los otros mamíferos - y se produce un recalentamiento rápido cuando son expuestos a condiciones cálidas y fuera del agua.
El ornitorrinco es una de las criaturas más enigmáticas de Australia, se alimenta de noche y vive en madrigueras profundas a la orilla del agua para esquivar a depredadores como los zorros y águilas. La característica piel, clave para las inmersiones en aguas frías, podría ser su talón de aquiles en un clima más cálido, según revela un nuevo estudio de la Universidad Monash de Melbourne.
Con 100 años de registro, los investigadores han podido cartografiar la disminuciones de población en particular cuando hay sequías y olas de calor. Luego extrapolar los resultados a través de una serie de escenarios de cambio climático, el equipo investigador ha presentado un informe a la agencia estatal de investigación científica, CSIRO, donde demuestra como el calentamiento global podría afectar a las especies nativas de una manera inusual.
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El inusual aumento de la población de medusas en el mundo puede estar empeorando el calentamiento global. Estos gelatinosos marinos que a más de uno le han fastidiado las vacaciones de verano, están produciendo más carbón del que los océanos son capaces de asimilar. La conclusión se desprende de un estudio dirigido por Rob Condon, del Instituto de Ciencias Marinas de Virginia en los Estados Unidos, y publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences.
El informe sostiene que mientras las bacterias presentes en los fondos marinos son capaces de absorber el carbono, nitrógeno, fósforo y otras sustancias químicas emitidas por la mayoría de los peces cuando mueren, no pueden hacer lo mismo con las medusas. En un interesante artículo sobre el tema, el diario británico The Guardian relaciona esta investigación con el creciente problema de la acidificación de los océanos, el llamado gemelo malvado del calentamiento global.
Las medusas, cada vez más numerosas, se convierten en biomasa con niveles especialmente altos de carbono, imposibles de absorber por las bacterias. En vez de multiplicarse con las medusas, las bacterias exhalan dióxido de carbono, lo que significa que se libera más gas a la atmósfera. La sobrepoblación de medusas se ha atribuido a factores como el cambio climático, la sobrepesca y la escorrentía de fertilizantes agrícolas. El aumento de la temperatura del mar y la eliminación de depredadores naturales como los tiburones y el atún han mejorado el hábitat de estos celentéreos.
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El acuerdo firmado en la COP16 de Cancún ha sido positivo para Japón. Este país considera que el Protocolo de Kioto, vigente hasta 2012, es ineficaz e injusto, porque distribuye la carga de la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero sólo entre los países desarrollados. Espera que, cuando Kioto llegue a su fin, se prepare un nuevo acuerdo, y la COP 16 ha sentado las bases para que esto suceda.
Ryu Matsumoto, ministro de medio ambiente de Japón, cree que los argumentos de su gobierno han sido entendidos y, dado que en el marco de la COP16 no se ha zanjado el tema de la lucha del cambio climático más allá de Kioto, podrá seguir abogando en favor de un tratado sobre cambio climático más amplio que el Protocolo, que obliga a casi 40 países a reducir sus emisiones. Japón quiere que el próximo tratado esté basado sobre los compromisos adquiridos por 140 países, incluyendo Estados Unidos y China, en el marco del acuerdo que se firmó en Copenhague el año pasado.
En la COP15, Estados Unidos alcanzó un acuerdo tentativo “significativo” con China, India, Brasil y Sudáfrica, que acepta el objetivo de limitar el aumento de la temperatura media de la tierra a 2 grados Celsius con respecto a la media de era preindustrial, pero no establece reducciones de emisiones de gases de efecto invernadero y no concreta el prospecto de 100 mil millones de dólares en ayudas anuales –hasta 2020- para los países en desarrollo.
Continúa la lectura: Japón buscará un nuevo tratado que sustituya al Protocolo de Kioto

El apocalipsis podría llegar pronto a los bosques del suroeste de Estados Unidos. Si las proyecciones climáticas no yerran, dentro de sesenta años el panorama será desolador: los árboles serán más débiles, morirán muchos de ellos, les atacarán más plagas de insectos, desaparecerán especies a porrillo y aumentarán los incendios forestales.
Así, las zonas boscosas de este área geográfica se enfrentan a un futuro sombrío, según científicos de la Universidad Santa Bárbara de California que publica los resultados de su estudio en la edición de esta semana de las Actas de la Academia Nacional de Ciencias (PNAS), que dedica su número al Cambio climático y agua en el suroeste de América del Norte.
Parque Williams, líder de la investigación, explica que estos bosques son muy vulnerables:
Nuestro estudio muestra que al margen de que haya más o menos precipitaciones, los bosques del sudoeste son muy sensibles a la temperatura. De hecho, son más sensible que cualquier otro bosque en el país, especialmente a las altas temperaturas de primavera y verano, y precisamente esos son los meses que han estado calentando más rápido este área. (Traducción libre)
Continúa la lectura: Peligran los bosques del suroeste de USA

Muchos medios de comunicación califican el más reciente movimiento de China en la COP16 como una inyección de energía a las negociaciones. El representante de este país ha dicho que sus objetivos de reducción de las emisiones de CO2, establecidos voluntariamente pero muy ambiciosos, podrían tener alguna legitimación legal. Como mínimo, el país ha prometido honrar su palabra.
Un portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, citado por el diario Sydney Morning Herald, dijo que su país estaba dispuesto a trangisir, refiriéndose a que el objetivo de China podría llegar a ser vinculante en virtud del marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático: China estaría dispuesta a crear una resolución especial para legitimizar este objetivo.
El gobierno chino se ha comprometido a reducir su intensidad de carbón, la cantidad de carbono emitida por unidad de PIB- en 40% con respecto al nivel de 2005, para 2020. Y, al contrario que lo expresado hasta ahora por los representantes de Japón y Estados Unidos, el gobierno cree que los países desarrollados deberían extender los compromisos del Protocolo de Kyoto.

A través de distintos cables confidenciales de la diplomacia estadounidense que Wikileaks ha hecho públicos, tenemos más detalles que nunca acerca de la profunda división en el seno de la Unión Europea a la hora de abordar la lucha contra el cambio climático.
Un cable fechado el 28 de julio de 2009, de Bruselas a Washington, destaca qué países europeos les pueden servir de palanca en la negociación:
La UE continúa dividida sobre cómo desarrollará una estrategia de negociación (…) El Este de Europa apoya mucho más los esfuerzos que ya ha hecho Estados Unidos, y si esos países solidifican su bloque en la UE, podrían ser unos compañeros productivos en la negociación. Mientras Francia y Alemania aprecian los pasos dados por las Administración, siguen pidiendo más.

El ministro de medio ambiente de India, Jairam Ramesh, ha avanzado que su país hará una propuesta en el marco de la COP16, que podría acercar las posiciones de países industrializados y en desarrollo sobre cómo compartir la carga que suponen los efectos del cambio climático.
Como informa el diario The Hindu, la Unión Europea, que ha mostrado su voluntad a firmar una extensión del Protocolo de Kioto, apoyará dicha propuesta, que consiste en un mecanismo de Consulta y Análisis Internacional (ICA son sus siglas en inglés). Dicha propuesta requeriría que todos los países informen qué acciones están tomando para combatir el calentamiento global.
La propuesta de India, que no implica la penalización a los países pobres si no cumplen sus promesas de reducción de emisiones, presenta la posibilidad de un mecanismo que reparta la responsabilidad de la lucha contra el calentamiento global de una forma que Estados Unidos y Japón consideren más justa, así que podría abrir la posibilidad de que se llegue a un acuerdo concreto en la COP16.