
La patata Amflora, una patata transgénica (no la variedad de la foto), podrá ser cultivada en la Unión Europea. La Comisión Europea así lo ha determinado, especificando que el almidón extraído de este tubérculo podrá ser usado para hacer papel, para la alimentación de animales, y otros usos industriales, pero no para el consumo humano.
La variedad Amflora ha sido desarrollada por la compañía química alemana BASF, aparentemente por la calidad especial de su almidón. BASF primero intentó que se aprobara su cultivo en Suecia, en 2003, pero este país estaba obligado a consultarlo con la UE. Sin embargo, ahora está claro que cada país tiene el derecho de decidir si un OGM puede ser cultivado en su territorio.
La patata se plantará en la República Checa y Alemania esta primavera, y en Suecia y Holanda en los próximos años. Se trata del segundo producto genéticamente modificado cuyo cultivo se permite en la UE. El primero es el maíz MON 810 de Monsanto, el cual, de acuerdo con Reuters, se cultiva en España, Rumanía, Portugal, Eslovaquia y la República Checa.
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De acuerdo con The New York Times, un alto funcionario agrícola europeo ha sugerido que un estudio realizado por la Comisión Europea, que aún no ha sido publicado, podría ser utilizado para desinflar la industria de los biocombustibles, al centrarse en su impacto medioambiental total. Dicha sugerencia podría presagiar un alejamiento de las políticas favorables hacia los biocombustibles, antes consideradas por la Comisión cruciales en la lucha contra el cambio climático.
De acuerdo con el diario, en diciembre de 2008 los gobiernos europeos acordaron que sólo aquellos biocarburantes que reducen las emisiones de gases de efecto invernadero en 35% en comparación con los combustibles fósiles podrían calificar para alcanzar el objetivo comercial actual del bloque. Pero a la vez, los gobiernos pidieron a la comisión investigar el cambio en el uso indirecto de la tierra y, en función de los resultados, decidir si eran necesarios algunos cambios sobre cuáles biocombustibles cuentan para cumplir el objetivo.
Los estudios de la Comisión están destinados a determinar el volumen de emisiones creado cuando los bosques o la tierra es limpiada para sustituir la producción de alimentos por los cultivos de biocombustibles. La conversión de la tierra puede liberar grandes cantidades de gases de efecto invernadero cuando se elimina la vegetación. En la jerga de los expertos en emisiones, estos efectos son conocidos como cambios en el uso indirecto de la tierra o ILUC.
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A partir del 1 de julio del 2010, los alimentos ecológicos envasados serán más fáciles de distinguir. Un logotipo verde identificará en toda la UE los productos que contienen al menos el 95% de ingredientes orgánicos (excluyendo agua y sal). Pero antes hay que elegir qué dibujito veremos en la pegatina. ¿Cuál de las tres etiquetas que ves en la fotografía te gusta más?
La Comisión Europea te invita a votar por el que prefieras, de entre los tres logotipos finalistas de un concurso convocado para tal fin. Puedes votar por tu bio-logo favorito aquí, hasta el 31 de enero del 2010. Por si quieres alguna pista, al valorar deberíamos fijarnos en que puedan ser fácilmente identificables y reproducibles, según dicta la lógica. Y, por supuesto, hay que elegirlo por su atractivo. El logo seleccionado habrá resultado elegido de entre un total de 3.400 logos presentados por estudiantes de arte y el diseño de la UE. Su autor,además de recibir 6.000 euros de premio, tendrá la gran satisfacción de ver su logo convertido en el símbolo oficial europeo de los productos ecológicos.
El logo nos garantizará que el producto es ecológico, es decir, que cumple los requisitos que marcan las leyes europeas en el área de la agricultura ecológica y la producción. Además, podremos encontrar el logotipo en productos no envasados, pero aquí su uso será voluntario.
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El Centro de Estudios de Avifauna Ibérica (CEIA) de Portugal intenta preservar el águila perdicera pagando a los propietarios de los lugares donde vuelan y anidan estos pájaros en peligro de extinción.
Poderoso caballero es don dinero, ya lo dice el refrán. Con dinero contante y sonante es mucho más fácil lograr respeto, sea de quien sea. Y esta reina de los cielos lo está logrando a golpe de billetera, un modo poco romántico pero efectivo. Así es, a cambio de una compensación económica que abonan a los propietarios de los lugares que son hábitat de estas rapaces. Como contraprestación, éstos han de dejarlas volar y vivir tranquilas.
Además, el programa de conservación del CEIA para preservar este ave incluye dar lecciones de concienciación ambiental a la ciudadanía, y de forma especial a los cazadores. Unas clases que hablan de biodiversidad y del peligro que atraviesa esta especie, que ha disminuido el 15% de su población desde los años 90.

Hoy concluyeron en Barcelona las últimas negociaciones formales antes de la cumbre mundial sobre el cambio climático en Copenhague. El balance: negativo. Los países en vías de desarrollo amenazan con abandonar la conferencia de diciembre si los países ricos no se comprometen a recortes mucho mayores en las emisiones de gases de efecto invernadero. Y la UE y la ONU, por su parte, acusan del fracaso a Estados Unidos.
Repasando esta cumbre celebrada en Barcelona, desde el día 2 hasta hoy, vemos cómo el primer día los países de África boicotearon parcialmente la reunión, cómo al poco de empezar el Presidente de la Comisión Europea se mostró bien poco optimista, y cómo ayer su negociador jefe ya directamente descartó la posibilidad de lograr un acuerdo vinculante, con sanciones para quien lo incumpla, en la COP15 de Copenhague.
En lugar de ese acuerdo vinculante y ambicioso, parece que de Copenhague saldrá un acuerdo marco de tipo político, a pesar de la asistencia confirmada de más de 40 jefes de estado de todo el mundo y de la presión de la ciudadanía y de la comunidad científica, que condenan que los objetivos de reducción de emisiones son insuficientes.
Continúa la lectura: Fracaso y división en cumbre de Barcelona y pesimismo ante COP15 de Copenhague
En Barcelona, cada día se ve más claro, se van diluyendo las posibilidades de lograr un acuerdo total en la COP15 de Copenhague. En esta última reunión preparatoria para tan trascendental cumbre, hoy se añadió leña al pesimismo: Artur Runge-Metzger, negociador jefe de la Comisión Europea, admitió que “probablemente no es alcanzable” un acuerdo jurídicamente vinculante sobre reducción de emisiones. ¿Por qué? Porque Estados Unidos no está listo para ofrecer cifras y objetivos concretos todavía.
Todo hace pensar, pues, que se va preparando el terreno (y a la opinión pública del mundo entero) ante el presumible fracaso de la cumbre sobre el clima de Copenhagen de dentro de un mes. Primero fue África la que boicoteó el inicio de la reunión en Barcelona, luego fue el Presidente de la Comisión Europea quien dio alas al pesimismo, y ahora es su negociador jefe el que, por lo bajini, en un pasillo, ha dejado entrever a los reporteros que la posibilidad de acuerdo se esfuma.
El motivo de tal fracaso, según Runge-Metzger, serían las “realidades políticas en Washington”. Es decir, que la Administración Obama no será capaz de lograr el visto bueno del Senado a la ley de recorte de emisiones antes de la COP15. De ahí las siguientes palabras del negociador europeo:
Continúa la lectura: UE ve poco alcanzable pacto en COP15 y culpa a Estados Unidos

Antes de reunirse con el presidente Barack Obama, el presidente de la Comisión Europea, Jose Manuel Barroso, dejó a los reporteros una declaración que, aunque pesimista, no es soprendente a estas alturas: el resultado de la COP15 no será un tratado completo y vinculante, al estilo del Protocolo de Kyoto. Simplemente, no hay tiempo.
Así, los ciudadanos tendremos que conformarnos con que los políticos que nos representarán en diciembre en Copenhague al menos acuerden un pacto marco. Tal marco incluiría un calendario firme para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero a seguir por los países desarrollados, así como un acuerdo en cuanto a las acciones que los países en desarrollo
deberán tomar.
Concidiendo con politicos europeos y asiáticos, Barroso cree que los países desarrollados, como Estados Unidos y los miembros de la Unión Europea, deben poner números en la mesa para la reducción de las emisiones y la financiación que se destinará a ayudar a los países en desarrollo.
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De acuerdo con el borrador del plan de acción de eficiencia energética elaborado por la Comisión Europea, en el territorio de la Unión se debería aplicar eco-renovaciones a quince millones de edificios –es decir, adaptar su sistema eléctrico a uno que sea más eficiente y, de ser posible, renovable- con el objetivo de reducir el consumo de energía.
Por desgracia, se espera que la propuesta de un objetivo vinculante para la eficiencia energética provoque una batalla política. Si se aprueba esta proposición, se destinarían miles de millones en fondos de la UE en manos de promotores inmobiliarios a la vez que se recortaría el margen de negocio de proveedores de energía convencional en casi 11%.
De hecho, este informe sostiene que la UE debería hacer obligatorio el objetivo de reducir el consumo de energía en un quinto durante la próxima década, así como la creación de unos dos millones de nuevos puestos de trabajo. También señala que existe una falta de conocimiento, tanto en la ciudadanía como en las empresas, sobre los beneficios de investir en eficiencia energética.

Desde hoy, se han terminado oficialmente las bombillas incandescentes de 100 vatios. De acuerdo con la Energy Saving Trust, esto es un pequeño paso para Europa y un gran paso para la humanidad. La meta es la eliminación en el 2012 de toda las lámparas incandescentes y de bajo rendimiento. El calendario de prohibiciones continuará así: en septiembre de 2010 ya no existirán las bombillas de más de 75 vatios y en el 2011 se eliminarán del mercado las de 60 vatios.
A partir de ahora sólo nos iluminaremos con lámparas compactas fluorescentes (bombillas de ahorro de energía) que consumen un 80 por ciento menos de electricidad que las versiones de Edison. Todo esto a pesar de unos cuantos que lo consideran un sustituto un tanto limitado de encanto. Tardan un poco más en alcanzar la iluminación total, la luz que emiten tiende a ser verdosa y -a juicio de la articulista del The Times, Natalie Haynes- podría hacer que nuestros hogares parezcan quirófanos en un gulag. Cuestión de costumbre.
Las bombillas que empezarán a desaparecer a partir de hoy pertenecen al grupo E dentro del sistema de clasificación energética de la Unión Europea, es decir muy poco eficientes en cuanto a consumo se refiere, mientras que las lámparas fluorescentes, consideradas como las más ahorrativas, se ubican en el grupo A.
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Os voy a hablar de una noticia que sólo se entiende bien dentro de su contexto. Hablo del compromiso al que han llegado Bruselas y la industria cosmética europea para potenciar las alternativas a la experimentación con animales. Hasta aquí, todo positivo. Pero mucho ojito con el entorno en el que se da este acuerdo -gracias al que se invertirán 50 millones de euros en investigaciones-, porque la cosa cobra tintes dramáticos si unimos esta buena nueva a otra información aparecida este fin de semana: la voz de alarma levantada por científicos desde la revista Nature ante el hecho de que aplicar las regulaciones europeas sobre miles de sustancias químicas que se emplean para los distintos productos (incluye cosméticos) aumentarán tremendamente la experimentación con animales.
Ahora sí, uniendo ambas informaciones, conseguimos enterarnos de qué va el tema. Quedaría así: La Comisión Europea y la industria cosmética destinarán 50 millones de euros a la investigación de métodos alternativos a la experimentación con animales, un acuerdo sellado días después de que científicos alertaran de que las regulaciones de la UE podrían necesitar 54 millones de animales para la investigación.
Según la nota difundida por la UE, el vicepresidente comunitario, Günter Vergheugen, y el comisario de Ciencia e Investigación, Janez Potocnik, se mostraron “orgullosos” por la colaboración, “inédita” entre la Comisión y el sector privado. Y estamos en lo mismo, pues también es la primera vez en la historia europea, y esta parte se silencia, que se habla de tantos millones de animales que serán sacrificados a la experimentación animal.

La de gente que siente asco por los roedores y lo caros que pueden salir según donde se viva. Por ejemplo, en Estrasburgo. La Comisión Europea ha abierto un caso contra Francia en la Corte Europea por no proteger al Gran Hámster de Alsacia -también conocido como hámster europeo y el único hámster salvaje de Europa occidental- que está a punto de extinguirse. Si es encontrado culpable, el gobierno francés tendría que pagar una multa de 68 mil euros por cada uno de los 250 de estos animalitos que se cree que aún viven en los alrededores de Estrasburgo.
Tal parece que estos roedores necesitan cerca de 240 mil hectáreas de campo protegido para desarrollarse, pero ha sido cercada en menos de 3.500 hectáreas. Es una especie protegida desde 1993 y, sin embargo, está gravemente amenazada. Los sembradíos de su alimento preferido -trigo, cebada, alfalfa y col- han sido sustituidos maíz, que es más rentable. Los hámsteres odian el maíz.
Afortunadamente para el hámster alsaciano, es mucho más grande y mono que los que solemos encontrar en las tiendas de mascotas (el de la foto es un hámster sirio), así que quizá al gobierno francés no se le haga tan cuesta arriba convencer a sus ciudadanos de la importancia de protegerlo. Después de todo, un censo realizado este año localizó apenas 250 ejemplares.

De acuerdo con un reporte de la Comisión Europea, publicado por el Easac (consejo de ciencia de las academias europeas), la red eléctrica europea necesita una renovación radical para poder cumplir con la distribución de energía renovable que los gobiernos del continente se han comprometido a construir para 2020. La inversión en nuevas tecnologías, tales como la transmisión de alto voltaje directa (HVDC) es indispensable.
La infraestructura con la que cuenta Europa actualmente es incapaz de transferir energía a través de las largas distancias que exigen las estaciones de energía renovable, pues a menudo éstas son construidas en lugares alejados de los centros poblados.
Hasta ahora, la Unión Europea se ha comprometido a obtener 20% de su energía de fuentes renovables para 2020. La actualización y mejora de las redes en cada país debería a obedecer a estándares comunes a toda la Unión. A la larga -aconseja el reporte- el movimiento de electricidad a lo largo de Europa debería ser gestionado centralmente.
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