
La producción de tecnologías de energías renovables está en un momento histórico, a punto de convertirse en el tercer sector industrial más importante del mundo, sólo por detrás de los automóviles y la electrónica. Lo dice el informe que ha presentado WWF en Copenhagen. Y, la verdad, entre tanto drama, ya iba siendo hora de tener también alguna noticia positiva.
La investigación de WWF se titula Clean Economy Living Planet , y es importante por tratarse del primer ranking mundial realizado sobre las ventas de energía limpia. En él se constata el auge industrial de este sector, especialmente en China.
El documento avanza que para 2020 la industria de las energías renovables dará 1,6 billones de euros al año, convirtiéndose en el tercer sector industrial del mundo. Un dato: en el año 2007 las ventas de tecnología relacionada con energías limpias fueron de 630.000 millones de euros, superando a la industria farmacéutica.

De acuerdo con una propuesta que presentará Dinamarca en la COP15, a cuyo texto ha tenido acceso Reuters, el mundo debe acordar reducir a la mitad las emisiones de gases de efecto invernadero para el año 2050 tomando como referencia los niveles de 1990. En el texto se señala que los países ricos deberían asumir 80% de la reducción de las emisiones globales para 2050, pero no se mencionan objetivos de emisión a corto plazo, una de las principales exigencias de los países más pobres.
Según se explica en el texto, las emisiones globales de gases de efecto invernadero deberían alcanzar su pico en 2020, y se sugieren esfuerzos para evitar que la temperatura media del planeta aumente más de dos grados Celsius –la cifra que han establecido los científicos como máximo- por encima de la media de la era preindustrial.
India, cuarto emisor mundial, se ha opuesto al texto propuesto. Al igual que India, China se ha opuesto a aceptar una meta de reducir a la mitad las emisiones mundiales a menos que los países ricos, que han estado contaminando desde mucho antes que los países en vías de desarrollo, tomen la iniciativa mediante el establecimiento de reducciones mucho más radicales para 2020.

En Copenhague, durante la COP15 y durante todas las fiestas navideñas, habrá un árbol de Navidad que se iluminará gracias a la energía resultante del pedaleo de los ciudadanos que pasen por ahí y que se animen a montarse en las bicicletas conectadas al árbol. ¿Les suena? Efectivamente, un año atrás comentábamos en Ecologiablog una iniciativa similar de Imma Mayol en Barcelona. En esta entrada, podrán ver el vídeo del árbol de la capital danesa en acción.
Que quede claro que nos parece una idea buena. Lo que pasó en Barcelona, y que levantó ampollas en su momento, fue que los arbolitos en cuestión costaron un dineral y, para más inri, seguían conectados a la red eléctrica general. ¿Por qué? Porque las dos o tres bicicletas disponibles no eran suficientes para alumbrar tanto LED…
El árbol de Navidad de Copenhague mide 17 metros de alto, tiene 700 puntos de luz, y funciona gracias a la acción de 15 ciclistas en paralelo. Y parece que no está conectado a la red eléctrica, parece que este árbol es más auténtico que el barcelonés. Bueno, nada, vean el vídeo tras el salto.
Continúa la lectura: Vídeo del árbol de Navidad de Copenhague que se ilumina pedaleando
Los líderes mundiales reunidos este fin de semana en la cumbre Asia-Pacífico, en Singapur, evaluaron las posibles medidas que se podrían tomar para evitar un fracaso en la COP15, medidas que podrían implicar el retraso de un acuerdo jurídicamente vinculante hasta 2010 o incluso más tarde. El primer ministro de Dinamarca, Lars Løkke Rasmussen, propuso que, asumiendo el poco tiempo disponible, las reuniones de Copenhague deben limitarse a obtener acuerdo político, que haga obligatoria la continuación, en 2010, de las negociaciones sobre las vinculaciones legales y fije un plazo para su conclusión.
El plan de Rasmussen abriría el camino para alcanzar un acuerdo político en la COP15. Después –probablemente durante el 2010- se discutirían los compromisos jurídicamente vinculantes sobre los objetivos, las finanzas y la transferencia de tecnología, eso sí, con una fecha límite.
En particular, esto daría tiempo para que el Senado de Estados Unidos apruebe la legislación sobre reducción de las emisiones de carbono, permitiendo a la administración de Obama hacer propuestas en firme durante las reuniones sobre el clima que se realizarán en Bonn a mediados de 2010.

En esta entrada vamos a ofrecerles un interesante vídeo, obra de National Geographic, acerca de una familia danesa de siete miembros que produce toda su electricidad gracias a una turbina eólica. Se trata de un buen ejemplo de por qué es o sería conveniente una descentralización, a modo de auto-producción, de la generación eléctrica.
En Ecologiablog, sobre todo en la época en que teníamos al bueno de Ignacio de compañero, hemos hablado en muchas ocasiones de Dinamarca como un país pionero en cuanto a energía eólica se refiere, con algunas granjas eólicas instaladas incluso en alta mar. En el presente vídeo, vemos cómo sus ciudadanos no son ajenos a esta conciencia ambiental y se esfuerzan por adaptar sus hogares.
También resulta interesante, en este vídeo narrado en inglés, comprobar cómo la turbina eólica produce más electricidad (4,2 kw en el momento en que lo graban) que lo que la casa consume (alrededor de 2 kw), por lo que su propietario puede luego vender el excedente a otras casas (a pleno rendimiento, ese aerogenerador puede proporcionar electricidad ¡para 8 casas familiares!). Vean el vídeo tras el salto.
Continúa la lectura: Vídeo de hogar danés abastecido con electricidad de su propia turbina eólica

Si en un post anterior trazábamos la ruta que seguirá la Caravana del Clima por Centro Europa ahora nos vamos a detener en la Copenhague que se van a encontrar las y los expedicionarios y todas aquellas personas que quieran (y puedan, pues la ciudad parece que estará casi en estado de sitio) acercarse durante los días que dure al encuentro alternativo que se desarrollará en paralelo a la cumbre. La intención es que las actividades de Climate Justice Action tengan continuidad en el futuro, constituyéndose como el germen de “una red mundial comprometida a adoptar las medidas urgentes necesarias para evitar un cambio climático que resultaría catastrófico”.
La Cumbre sobre el Clima de Copenhague ha sido calificada como la mayor esperanza para hacer algo en torno al cambio climático” pero quienes programan la Climate Justice Action (CJA) creen que “no va a resolver nada pues se lleva diciendo lo mismo desde hace quince años”. La sensación, pues, es más de impotencia que de esperanza fruto del cocktail tóxico compuesto por la ineficacia de los mandatarios, sus palabras tan bonitas como vacías, unas emisiones que aumentan cada vez más rápido y un comercio de éstas “que permite campar a sus anchas a los criminales del clima”. Las personas y organizaciones que se reunirán en la capital danesa proponen que la ciudadanía grite ¡Basta! y recupere el control de la situación bajo el lema: “Cambiar el sistema para cambiar el clima”.
En Copenhague se encontrarán diferentes movimientos, experiencias y luchas: agricultores, pueblos indígenas, ecologistas, feministas, anticapitalistas o sindicalistas. Este heterogéneo listado siente que “desde nuestras respectivas luchas hemos encontrado un terreno común en la justicia climática y en nuestro deseo de recuperar el poder sobre nuestro propio futuro”. Si hace diez años proclamaban que Otro mundo es posible, hoy se ha sustituido por Otro mundo es necesario, así que frente al boato y opulencia de la cumbre de los mandatarios mundiales, CJA propone un Encuentro de Pueblos para la Justicia Climática donde plantear y discutir soluciones reales:
Continúa la lectura: Contra-Cumbre del Clima (II): Ideario y guía de supervivencia

Lejos quedan los tiempos de Génova o Seattle, cuando la irrupción de los anti-globalización pilló a contrapié a las autoridades. Han pasado los años y el movimiento –que se le conoce como alterglobalización, más ajustado a la realidad- sigue sin liderazgo definido (un acierto) en un tiempo en que impera el funcionamiento en red como sucede con Internet o Al Qaeda. Eso sí, ahí acaban los parecidos con los integristas, aunque parece que las autoridades británicas no piensa igual: Al activista Chris Kitchen se le ha impedido viajar a tierras danesas a pesar de que faltan varias semanas para la celebración de la Cumbre del Clima de Copenhague.
El argumento esgrimido para su detención ha sido la aplicación de la ley anti-terrorista, una de esas leyes que se endurecieron cuando el efecto post-traumático del 11-S permitió a los legisladores reducir los derechos en nombre del miedo. El final del trayecto en autocar por el Eurotúnel -que une las Islas Británicas con la Europa continental- llegó para Chris Kitchen cuando unos agentes de la aduana de Folkestone comprobaron los pasaportes de todos los ocupantes. El británico, de 31 años, fue conducido por los aduaneros al interior de sus instalaciones para ser interrogado.
El cuestionario a Kitchen, que trabaja de administrativo, consistió en preguntas acerca de sus planes en la capital danesa, sobre su familia, su trabajo y sus actividades políticas en el pasado, como su participación en la campaña Online Climate Emergency Parliament. El activista arguyó que la legislación anti-terrorista no se aplica a la defensa del medio ambiente a lo que el agente replicó que “el terrorismo puede adoptar muy diferentes formas”. Como el secuestro de estado, añado yo. El episodio acabó con Kitchen de vuelta a Londres, él piensa lo mismo que cualquiera de nosotros, que los agentes estaban sobre aviso y le estaban esperando por su actividad a favor de las energías renovables, el transporte público, la sensibilización acerca del problema del cambio climático y la eficiencia energética.
Continúa la lectura: Impiden viajar a Copenhague a Chris Kitchen, activista medioambiental británico

Thomas Becker, máximo negociador sobre política climática de Dinamarca, ha renunciado a menos de dos meses para que el mundo se reúna en Copenhague para lograr un acuerdo para frenar los efectos del cambio climático. Se da la circunstancia que se atribuye al mismo Becker la idea de celebrar la COP15 en la capital danesa… Ahora, los medios periodísticos especulan con que el motivo de su dimisión son las diferencias de opinión entre el Ministerio y la oficina del primer ministro sobre el nivel de ambición de cara a la reunión de diciembre.
Thomas Becker era considerado hasta la fecha la mano derecha del Ministro de Clima y Energía, Connie Hedegaard, quién deberá presidier la cumbre de diciembre. Su puesto, según informa el ministerio, ha sido ocupado por el diplomático Steffen Smidt.
La dimisión del citado negociador, acontecida en fecha tan cercana a la COP15, coincide además con la creciente preocupación general por si los gobiernos del mundo serán capaces de lograr un acuerdo en tal crucial cita. Y es que lo cierto es que ya quedan menos de diez días para lograr ese acuerdo, que la cita de Tailandia según muchos fracasó, y que sólo nos queda la reunión preparatoria de Barcelona, entre el 2 y el 6 de noviembre, para llegar a Copenhagen con un mínimo de consenso sobre cómo salvar al planeta.
Los premios INDEX:Award de este año han sido entregados. Hay varias razones por las que eso nos interesa. Primero, se trata del premio de diseño más grande del mundo, con un premio total de 500 mil euros. Segundo, es un premio financiado por el gobierno danés, y siempre es interesante saber que, en otras tierras no tan lejanas, hay gobiernos que financian este tipo de iniciativas. Y tercero: el objetivo de estos premios es incentivar la creación de diseños que mejoren la calidad de vida en algún aspecto.
De hecho, uno de los diseños ganadores de este año es el de un producto que se llama Chulha, una estufa diseñada para reducir las condiciones peligrosas para la salud causadas por las estufas tradicionales que se utilizan en muchas zonas rurales de los países en desarrollo. Cuenta con un mecanismo que, además de minimizar la cantidad de combustible necesario para cocinar, dirige el humo a través de una chimenea hacia el exterior, evitando que se concentre dentro de la vivienda. Desde el punto de vista medioambiental, no es una solución perfecta. Pero seguro que es lo mejor que se puede lograr por ahora en poblaciones remotas y pobres.
El premio de la categoría de Comunidad lo ha recibido Better Place. Su objetivo es, textualmente: mover a la industria de la automoción, los conductores y los sectores de utilidades más allá de la actual dependencia del petróleo, mediante la creación de una infraestructura para vehículos eléctricos que hace del transporte eléctrico un medio adecuado y asequible. Como se materializa este premisa: pues yo sólo veo estaciones para recargar electricidad, pero parece tratarse de todo un sistema de servicios para vehículos eléctricos.
Continúa la lectura: Ganadores de los premios INDEX:Award de 2009

A la hora de hablar de la casa del futuro a muchos nos vienen a la cabeza las caras de Concha Velasco y Alfredo Landa. ¿Casa del futuro y actores del pasado? La explicación tiene título de película rancia: Las que tienen que servir, en la que José Mª Forqué ofrecía una divertida visión de lo que, pensaba, sería la casa del futuro. Han pasado cuarenta años y los tiros van por otro lado, ahora la eficiencia energética es la meta de las casas del futuro inmediato. Y tan inmediato, Reino Unido planea obligar por ley a partir de 2016 a desterrar de todo nuevo edificio las emisiones de carbono. Francia y Alemania no le van a la zaga y se encuentran en pleno proceso de debate de los nuevos requisitos de construcción. Con distintos grados de determinación, los países de la Unión Europea están dirigiendo sus pasos hacia nuevas viviendas que sólo usan energía limpia y producen cero emisiones de carbono.
Pero quienes lideran esta corriente –parece que imparable- son los daneses. No es ninguna novedad, pues ya en 1977 Dinamarca fue el primer país en establecer los, por entonces, exigentes requisitos de rendimiento energético de los edificios actualmente vigentes en la UE. El país nórdico plantea ahora una exigencia clara: Toda vivienda que se construya ha de utilizar el 85 por ciento menos de energía y producir el 95 por ciento menos de dióxido de carbono que la media de las casas actuales. Un reto ambicioso que requerirá una evolución en el sector de la construcción. Por supuesto, los promotores inmobiliarios han alzado su voz para quejarse pues, aseguran, el precio de las nuevas construcciones será mayor. Su lamento anticipa una revalorización de la vivienda de segunda mano, es decir, la construida antes de la puesta en marcha de las nuevas legislaciones.
Volvamos al caso de Dinamarca, donde han calculado que construir un metro cuadrado de estas nuevas viviendas aumenta su coste en noventa euros. Pero se trata de una cálculo basado en proyectos pioneros, cuando la ley se aplique para todos se prevé que los precios bajen. Otro dato para el optimismo: el coste de la construcción de estas nuevas viviendas eficientes está disminuyendo pues los contratistas cada vez lo terminan en menos tiempo. Cuestión de práctica, como todo lo nuevo. Construir la primera planta de la primera casa eficiente de la localidad de Stenløse llevó a los trabajadores tres semanas. Pasados unos meses el mismo trabajo lo realizan ahora en dos días.
Continúa la lectura: Dinamarca, pionera en la construcción de hogares no contaminantes
No sé yo si la medida es muy ecológica, pero de peso sí que es. Los barcos de Greenpeace se han hecho a la mar -al Mar del Norte, jurisdicción sueca, específicamente- para arrojar 180 rocas de granito de entre dos y tres toneladas de peso al lecho marino, con el objetivo de evitar que los pescadores realicen pesca de arrastre en las áreas que estén bajo la protección de la Unión Europea.
El área en el que Greenpeace está lanzando las enormes rocas se encuentra en Dinamarca y Suecia, y es usada con frecuencia por los pescadores daneses aunque está incluida en la lista de las Directivas de Hábitat de la Unión Europea debido a la riqueza de su vida marina. La organización medioambiental pretende que las rocas dificulten la pesca de arrastre hasta que las autoridades tomen medidas legales.
Aparentemente, las autoridades suecas quieren detener la pesca de arrastre en la zona, pero la decisión es jurisdicción de la Unión Europea. El gobierno danés, por su parte, ha calificado la acción de Greenpeace como una vigilancia inaceptable y ha pedido a las autoridades sueca que detengan a la organización. A continuación, os dejo un vídeo, también de Greenpeace, en el que se puede ver el daño que las redes de los barcos de arrastre causan en el fondo marino.

En Dinamarca, una de las potencias mundiales en energía eólica, planean aprovechar la energía sobrante producida por los aerogeneradores cuando el viento sopla fuerte para conectarla a coches eléctricos y almacenar en sus baterías esa electricidad excedente. Pasada la ventolera, la electricidad podría reincorporarse a la red eléctrica. Se trata de un proyecto europeo que, bautizado con el nombre de Edison, pondrá a prueba la tecnología vehicle-to-grid (V2G) en la isla vacacional danesa de Bornholm.
Los ecologistas venían diciéndolo hace mucho tiempo: los coches eléctricos podrían ser la solución a la naturaleza intermitente del viento. Por fin un proyecto real podrá poner a prueba esta idea clave para lograr una economía baja en carbono. Entre los entendidos, este sistema recibe el nombre inglés de vehicle-to-grid (V2G), lo que en castellano vendría a ser vehículo-a-red. Consiste en almacenar el exceso de electricidad de centrales eólicas en las baterías de coches eléctricos estacionados que deben ser recargadas. Cuando deja de soplar el viento, las baterías alimentan la red eléctrica general y no se pierde, prácticamente, nada de electricidad.
La isla de Bornholm cuenta con 40.000 habitantes. Y además del citado proyecto, también se plantea otro reto sin parangón en Dinamarca: reemplazar toda su flota de vehículos a petróleo por vehículos eléctricos (la meta danesa es más modesta, aunque destacable igualmente, y consiste en reemplazar el 10% de todos los coches tradicionales).